El móvil no sirve en alta mar

VIGO

Más de 13.000 embarcaciones de ocio y recreo surcarán las rías de Vigo y Pontevedra este verano. Para disfrutar de una travesía segura, basta con seguir unos consejos

15 jul 2008 . Actualizado a las 15:26 h.

«¿Es el 112? Llamo desde mi móvil porque tengo una emergencia. Me he quedado sin gasoil, estoy a la deriva en alta mar y no sé dónde». Esta llamada de alerta, si hay suerte de encontrar cobertura, es un ejemplo de las dificultades en que se pueden ver envueltos los tripulantes de las 13.000 yates, motos náuticas, practicantes de wind surf y veleros que surcarán este verano las aguas de las rías de Vigo y Pontevedra.

Hoy es el día D, a partir del cual la ría se llenará de embarcaciones de recreo. La bonanza del clima acompaña y muchos se animarán a izar velas. Ante esta avalancha de aficionados de la náutica, el capitán marítimo de Vigo, Juan José Escolar, dio ayer unos consejos de supervivencia para que todos lleguen a buen puerto. El mal tiempo, los fallos mecánicos o la falta de formación pueden amargar una tranquila travesía por la costa.

Una de las advertencias más repetidos por los expertos es que el teléfono móvil «no sirve de nada en el mar, es un cacharro que no vale». Aunque hubiese cobertura, es muy probable que el receptor de emergencia reciba las frases entrecortadas y se pierda el mensaje. La solución es tener siempre sintonizada la radio de a bordo en la frecuencia de salvamento. «Llevar un radiocomunicador en el barco es vital para agilizar la primera actuación de emergencia», recordó el responsable del tráfico marítimo en la ría.

El experto Suárez-Llanos coincide en lo mismo: «El teléfono móvil no es un sistema fiable. Es casi imposible comunicarse. Lo que hay que hacer, por una cuestión de solidaridad, es llevar siempre abierta la radio-escucha, incluso con altavoces».

Otro consejo que puede parecer obvio es que la tripulación debe partir del pantalán con el combustible necesario para regresar. Muchos incautos quedan parados en medio de la ría sin una gota de gasolina en el motor. «Olvidarse de llenar el depósito es una de las incidencias más corrientes por increíble que parezca», afirma Escolar.

Los expertos también coinciden en que la náutica deportiva requiere mucha práctica. «Hay gente que solo saca el coche los domingos y en verano mientras que otros ganan mayor práctica porque lo usan más. Con la vela ocurre lo mismo, hay que practicar mucho», afirma un conocedor de la seguridad marítima.

La temporada alta comienza hoy y se extenderá hasta el 15 de septiembre. Los responsables de la seguridad calculan que tendrán que atender sobre 40 rescates, la mitad a embarcaciones de recreo, y con cerca de un centenar de tripulantes a salvo. La mayoría iban a la deriva.