Caballero estará dos días en el congreso del PSOE en Madrid sin dejar de sustituto al número dos, el nacionalista Santiago Domínguez, lo que le obliga a dormir en Vigo
05 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Abel Caballero se ha propuesto que su teniente de alcalde único, el nacionalista Santiago Domínguez, no sepa lo que es sentarse en el sillón de alcalde, y en sus primeros trece meses en el cargo lo ha logrado. Paralelamente, intenta por todos los medios que Domínguez tampoco presida un pleno ni siquiera un minuto o firme papel alguno como alcalde accidental, y también lo ha conseguido, bien es cierto que con notable esfuerzo.
Con el desplazamiento al congreso federal del PSOE lo ha tenido más complicado que en ocasiones anteriores. La normativa legal establece que forzosamente debe delegar el cargo en el primer teniente de alcalde cuando permanece fuera de la ciudad 24 horas. Las primeras informaciones indicaban que Caballero se quedaría a dormir en Madrid, con lo que era obligatorio el nombramiento de un sustituto.
Los intentos de aclarar la situación no fueron sencillos. En la Alcaldía ponían cara de póker ante la pregunta de quien era el alcalde en estos momentos, y nadie sabía precisar cuando regresaría a Vigo. Tras mucho insistir a media tarde llegó la confirmación de que evitaría estar 24 horas fuera de la ciudad, lo que le obligará a tomar de nuevo el avión en la mañana de hoy para la segunda jornada del congreso federal socialista, un cónclave con especial trascendencia para Caballero ya que previsiblemente la ex concejala viguesa Carmela Silva ingresará en la ejecutiva del PSOE.
«¡Eu non!»
En el campo nacionalista se guarda silencio ante los equilibrios del alcalde para evitar que se visualice que existe un gobierno de coalición y que el número dos pertenece al Bloque. Domínguez reconocía por la mañana su desconocimiento del viaje del alcalde, lo que arroja luz sobre el grado de comunicación de los dos principales responsables municipales. A la pregunta de quien era en esos momentos el alcalde de Vigo respondió el líder nacionalista con un tajante: «¡Eu non!».
En el año transcurrido Caballero solo ha viajado, que se sepa, dos veces fuera de Vigo durante más de 24 horas... pero en ambos casos acompañó a Domínguez en cuestiones relacionadas con la Universiada. Con el teniente de alcalde fuera tuvo las manos libres para nombrar alcalde accidental a un socialista: Xulio Calviño en una ocasión y Santos Héctor en la otra.
En el pleno sus tácticas para evitar que Domínguez se siente en la alcaldía consistieron en no abandonar la sala salvo que estuviera fuera el teniente de alcalde; si la urgencia era extrema, Caballero optaba por suspenderlo durante unos minutos.