Caride encabezará la lista del PSOE, en la que repetiría Losada y podría entrar como tercer vigués el conselleiro de Economía
29 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Desde hace meses el sector más ducho en economía del entorno del presidente de la Xunta trata de persuadir a Emilio Pérez Touriño de que hay que adelantar las elecciones autonómicas, pero no a marzo del próximo año, sino a octubre del presente. Los crecientes efectos de la crisis, con un arranque del 2009 previsiblemente lleno de negros balances del ejercicio actual, y un primer trimestre que se antoja como uno de los peores de lo que el Gobierno denomina como desaceleración, no han sido argumentos que hasta ahora hayan convencido a Touriño de que debe apurar aún más su mandato aún a costa de dejar fuera de la agenda algunas inauguraciones y no pocas leyes estrella prometidas.
Pero lo que no ha conseguido la maltrecha economía, parece que lo va a conseguir la siempre viva lucha interna del PSdeG. Si en el entorno del secretario xeral socialista se reconoce que el touriñismo no controla todos los resortes de su grupo parlamentario, atomizado en familias y sectores como lo está y ha estado siempre dicho partido, el proceso congresual que prepara el PSdeG para finales de julio no ha hecho más que abrir las heridas.
El supuesto error en la votación de Dolores Villarino, que ha dado por primera vez la victoria en la Cámara gallega a la oposición, se ha convertido en la gota que le hacía falta a Touriño para reconsiderar la posibilidad de adelantar aún más los comicios autonómicos.
Fuentes del partido admiten que se ha puesto encima de la mesa un plan, algo maquiavélico, pero que podría resultar crucial para el diseño del próximo grupo parlamentario socialista. Este consistiría en anunciar tras o en el congreso de julio del PSdeG la convocatoria de elecciones para octubre próximo. ¿Y qué conseguiría Touriño con ello? Pues nada menos que evitar la celebración de los congresos locales de su partido previstos para septiembre y que elegirían a las ejecutivas encargadas de realizar las propuestas de cada comarca y provincia para confeccionar las candidaturas para las autonómicas. Si esa convocatoria se lleva a cabo, automáticamente se aplazaría, a por lo menos enero, los congresos locales, y sus ejecutivas serían sustituidas por comités electorales, como hace el PSOE siempre que hay comicios.
Así, se evitarían las presiones de las distintas asambleas locales, comarcales y provinciales por colar sus respectivas cuotas en las candidaturas del partido. Touriño cerraría más entorno a su figura el control de las listas y evitaría polémicas como la surgida por la creación de los futuros comités provinciales, en la que quedó claro que algunos de los barones del PSdeG están dispuestos a reivindicar su poder y hacerse fuertes en sus respectivos castillos.
¿Y cómo afectaría esa estrategia a la representación del PSOE vigués en O Hórreo? De entrada, es más que probable, como él mismo se ha encargado de sondear, que el propio Touriño pase a encabezar la lista de A Coruña en lugar de hacerlo en la de Pontevedra como hasta ahora. Su puesto quedaría para la viguesa conselleira de Política Territorial, María José Caride. El actual jefe de gabinete de Touriño, el también vigués Abel Losada, tendría la repetición en la lista casi asegurada, a no ser que el líder de los socialistas se plantee hacerlo conselleiro, como ya se dice, si conserva la presidencia de la Xunta, y dejar así libre una plaza en la candidatura. Alejado del ámbito político hasta hace no mucho, el conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio, no solo muestra cada vez más implicación en las estrategias de Touriño, sino que se ha convertido en uno de sus más fieles apoyos. Y con ellos ya serían tres los vigueses en liza. Tendrían más difícil renovar tanto Dolores Villarino como Manel Gallego. Pero aún resta por celebrar el congreso del PSdeG, donde no se aguarda ninguna sorpresa, pero sí quizás alguna reconciliación y eso podría hacer que el orden y nombre de los vigueses cambiase. Solo queda esperar y ver si puede más la economía, la estrategia o el plan inicial.