El juez de malos tratos debe decidir si acepta el caso de la azafata asesinada

VIGO

El juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Vigo podría asumir en los próximos días la investigación del crimen de la azafata viguesa Elena Calzadilla, que murió asesinada en su chalé de Porto do Son el 6 de diciembre del 2005, un día después de su 40 cumpleaños. El juez vigués debe decidir en breve si acepta tramitar el caso después de que se haya inhibido la titular del juzgado de Instrucción número 2 de Noia que dirigió las pesquisas. Fuentes jurídicas señalaron ayer que «aún no sabemos si el caso se quedará en Vigo porque todo depende de la decisión que tome el juez».

La razón de que el asunto se derive a un juzgado especializado en malos tratos es porque el marido de la víctima fue detenido como el principal imputado. El jurista de Noia interpreta que este supuesto asesinato por encargo no es un mero delito común sino que tiene una posible conexión con la violencia doméstica. Los expertos deducen que el instigador del crimen tenía un móvil sentimental.

El juzgado coruñés, tras dos años y medio de indagaciones, remitió la pasada semana a su colega de Vigo el expediente completo que suma ocho tomos con pruebas policiales. Entre los documentos, figuran algunas grabaciones de conversaciones telefónicas y los interrogatorios del principal sospechoso, el marido de la víctima, Ernesto M., así como las declaraciones de sus supuestos cómplices, el cuñado de la fallecida y un empleado de la familia. Estos fueron detenidos progresivamente entre enero y mayo por la Guardia Civil. En todos las ocasiones, tras declarar en el juzgado de Noia fueron liberados con cargos.

El juez vigués deberá examinar ahora las pruebas y resolver si su jurisdicción tiene competencias para asumir este caso. El juzgado, actualmente, acumula bastante volumen de trabajo con la tramitación de varios casos de malos tratos diarios.

Secreto de sumario

No han trascendido detalles de la investigación porque continúa bajo el secreto de sumario. Todo apunta a que los agentes siguen la pista del autor material del crimen, probablemente un sicario contratado. Los policías judiciales de A Coruña que efectúan las pesquisas son expertos en homicidios y están considerados por sus colegas como unos «auténticos sabuesos». Solo les resta tirar un poco más del hilo para descubrir al criminal.

Algunas fuentes indicaron ayer que «no tiene trascendencia» para la resolución del caso el hecho de que la investigación se tramite en Vigo o en Noia.