El camino hacia su tercer título del US Open obligó a Tiger Woods a llevar un paso más allá su titánico esfuerzo por convertirse en el más grande jugador de golf que jamás se haya visto. Apenas recuperado de una intervención en su rodilla, empató ayer en los 18 hoyos de desempate ante Rocco Mediate y no ganó hasta el siguiente en la muerte súbita. Ya con el trofeo en sus manos, el número uno mundial admitió que había vivido un torneo «increíble» plagado de «altibajos» en Torrey Pines, San Diego. Venció porque lidió mejor con la presión, tanto ayer como el domingo, cuando embocó un putt para birdie en el 18 que forzó el desempate. Sin arrollar como en otras ocasiones, en momentos clave, ofreció su mejor golf.
Woods pasó instantes delicados ante un rival ya veterano a sus 45 años, pero menos acostumbrado a jugar con tanta presión. Después de varias alternativas, el Tigre desperdició tres golpes de margen y tuvo que remontar la mínima ventaja con que Mediate llegó al hoyo 16. Y lo hizo para ganar luego en la muerte súbita del hoyo 7.
El fenómeno de Cypress logró su decimocuarto título del Grand Slam, en su particular reto de alcanzar los 18 del legendario Jack Nicklaus. Partía con la confianza que le da su rendimiento ante la máxima tensión. De sus once desempates anteriores solo había perdido uno ante Billy Mayfair en 1998, apenas uno año después de convertirse en profesional. Los dos más importantes los había resuelto a su favor: en el Campeonato de la PGA del 2000 ante Bob May y en el Masters de Augusta del 2005 ante Chris DiMarco.
Buen jugador de póker
Formado en la Universidad del Sur de Florida, Mediate se hizo profesional en 1985. Una lesión crónica de espalda le llevó a popularizar el putt escoba, que llega hasta el abdomen, y en 1991 se convirtió en el primer golfista que ganó un torneo con ese palo al vencer en el Doral Ryder Open. En total, se hizo con cinco títulos del circuito norteamericano, pero el último se remonta al 2002.
En el 2004 comenzó a jugar algo más en serio al póker, una de sus grandes aficiones. Y al año siguiente llegó a competir en los campeonatos del mundo, en los que finalizó en el puesto número 600 de una cita con 5.619 participantes.
Mediate había tenido su gran momento de gloria ya el domingo, cuando acabó su cuarta vuelta como líder y esperaba a que terminase el partido de Woods. Pero el putt final para birdie de Tiger le dejó casi sin palabras: «Increíble. Sabía que lo conseguiría». Con 45 años y 8 meses, Mediate perseguía la hazaña de convertirse en el más veterano ganador de la historia del US Open, y hacerlo desde el puesto 158 de la clasificación mundial.
Un día antes que Mediate, había caído el domingo otro firme aspirante al US Open, el inglés Lee Westwood, que perseguía el reto de repetir el éxito de Tony Jacklin en 1970, pero terminó tercero.
Jiménez, sensacional
Recinte ganador de la PGA europea, a los 44 años Miguel Ángel Jiménez vive, quizás, sus mejores días de golf. Terminó sexto (+3) en Torrey Pines. Sergio García no estuvo a la altura que se esperaba de él y acabó decimoctavo (+6).