«De verano vendimos algo a gente que se va a Canarias»

A. M.

VIGO

Ayer salió el sol, pero ni aún así estaba el cielo como para sandalias. Pueden jurarlo en las tiendas de calzado de Vigo, en las que de momento no dan pie con chancla. Lo confirmaban en la zapatería Bruña, un comercio cercano a la plaza de la Independencia. «El tiempo está influyendo mucho en las ventas. Mucho. Yo creo que más incluso que la crisis», explicaba Conchi. Y la escena le daba la razón: a media mañana, la tienda estaba tan vacía como casi todas las zapaterías de Vigo, que estos días cruzan los dedos para que el sol empiece a poner cara de verano.

Mientras eso ocurre, las tiendas del centro van tirando con los turistas de los cruceros, ávidos de calzado veraniego, y los comercios de los barrios se arreglan con los vigueses que van de viaje. «Estamos casi parados. De verano vendimos por ahora algo a la gente que se va de vacaciones a sitios como Canarias, pero poco más», aclara Conchi, que asegura que todo lo que tiene en la tienda es nuevo. «De año pasado solo nos queda aquello», afirma señalando una mesa con unos cuantos pares de zapatos que en la entrada de la tienda hace las veces de reclamo: «Todo a 18 euros», luce el cartel, que tiene cierto éxito. Aunque pocas ventas: las clientas miran y remiran, pero se lo piensan.

Aunque en la zapatería Bruña tienen la suerte de estar al lado de Povisa. Eso les permite mejorar las ventas con los pacientes del centro. «Vendemos alguna bata, zapatillas, pijamas. Para ir tirando». Hasta que llegue el sol.