El colegio Manuel Padín gana el rally matemático de Galicia y el norte luso
15 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.A los 15 años se escogen muchos caminos en la vida. Mientras algunos adolescentes amenazan y patean a profesores y compañeros, los estudiantes del CEIP Manuel Padín Truiteiro de Arcade (Soutomaior) son un ejemplo para otros jóvenes de su edad. Han ganado, junto al instituto Alexandre Bóveda de Vigo, el XVI Rally Gallego de Matemáticas convocado por la Asociación Galega do Profesorado de Matemáticas en el que han participado 60 centros de Galicia y el Norte de Portugal.
Las pruebas tuvieron lugar el pasado 31 de marzo. La organización pedía que resolviesen los problemas trabajando en equipos. Los 21 alumnos de cuarto de ESO del Padín Truiteiro se repartieron los ejercicios en grupos de trabajo equilibrados. Se trataba de no equivocarse en ningunode los problemas de geometría, estadística o álgebra. Las preguntas, para evitar filtraciones, se dieron a conocer apenas diez minutos antes del examen a cada profesor vigilante. En cada centro supervisaba el profesor de Matemáticas de otro colegio o instituto participante.
A lo largo de hora y media los estudiantes resolvieron sin error la decena de problemas que les pusieron. «Saben relacionar materias, y a través de la plástica, del dibujo, aplicaron técnicas para solucionar alguna de las cuestiones», narra su profesora de Matemáticas, Marisa Veiga.
Perseverancia
El premio eran 3.600 euros para la mejor clase y fue compartido con el Instituto Alexandre Bóveda un centro de Vigo con larga tradición en la excelente preparación de sus alumnos en materias científicas como la Física o las Matemáticas.
Pero los estudiantes de Arcade no son sólo buenos en Matemáticas sino en otras asignaturas. «Es un grupo que constituye un ejemplo de perseverancia» afirma el director del centro, Ramón castillo-. «Hemos tenido algunos cursos tan buenos como éste pero estos alumnos constituyen para nosotros un motivo de satisfacción y orgullo», apostilla su tutora, Nieves González,
La vocación profesional todavía no está muy clara. Sólo una de las alumnas quiere dedicarse profesionalmente a las Matemáticas, las Ciencias tienen más adeptos. A pesar de su alto rendimiento, los estudiantes del Padín Truiteiro no son unos empollones y llevan una vida normal como otros jóvenes de su edad.