De mariscal de campo a la reserva

Víctor López

VIGO

Vitolo ha pasado de ser imprescindible, siendo el segundo futbolista más utilizado de la plantilla, a disputar solo tres minutos en los últimos cinco encuentros de Liga

04 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La situación de Víctor Añino Bermúdez, Vitolo, se ha convertido en difícil de entender desde fuera. Llegó al Celta el pasado verano como el gran recambio para Borja Oubiña. Tras realizar una excelente campaña con el Santander, pocos entendían como podía aceptar jugar para un equipo en Segunda en calidad de cedido. Fue su apuesta personal la que hizo que se decantase por Vigo una vez que Marcelino, técnico del conjunto cántabro, había decidido no contar con él.

Desde que llegó, intentó ser el motor del equipo dentro y fuera del campo. Ese líder que toda plantilla necesita y que esta no lo tiene. Los entrenadores, tanto Stoichkov como López Caro, casi hasta el final, apostaban por él. Para el puesto de medio centro era el número uno. Tras caer en Las Palmas se acabó su condición de imprescindible. Hasta ese partido en Canarias había jugado una media de 81 minutos por partido, siendo solo por detrás de Rubén, el jugador más utilizado.

En los cinco últimos partidos solo ha jugado tres minutos, en los que salió en Soria con el marcador a favor y el equipo en inferioridad. Era el único de corte defensivo que quedaba en el banquillo y tardó mucho en saltar al terreno de juego. Ahora ha pasado a ser el quinto de la lista para su demarcación. Por delante de él están Michu, Rosada, Jonathan Vila e incluso Jorge Larena. Esta semana, para el derbi en Ferrol, podría hasta quedarse fuera de la convocatoria al tener que excluir Antonio López a dos jugadores. El tinerfeño tiene muchas papeletas por su nuevo rango en la reserva.

Vitolo mantiene la compostura y apela a la «profesionalidad» para aceptar su situación en la que acepta las decisiones del entrenador. Como en otros casos, se cree que su falta de oportunidades se debe a que no va a quedarse en Vigo la próxima temporada. Sin embargo, él prefiere no entrar en esa polémica que afecta a casi todos los cedidos. «No quiero pensar eso porque he venido a un club serio, que respeta muchísimo a los profesionales y no tiene nada que ver que haya jugadores cedidos porque lo están pasando igual de mal que los que se van a quedar. He bajado de Primera a Segunda para ascender, y si me tengo que quedar el próximo año en Segunda me quedaré. Y si me dicen que me tengo que quedar aquí para siempre, me quedaré».

Desafía al pesimismo

A pesar del mal tiempo personal, Vitolo ha mantenido la calma y la postura ambiciosa que le caracterizó desde su llegada. Ayer no se cortó y se saltó las normas de seguir hablando de ir partido a partido sin pedirle más a un bloque que tenía que luchar por las tres primeras plazas o por ser campeón de la categoría. «El ascenso es el único objetivo de este equipo y quien diga que no miente. Qué mentalidad puede tener el Celta. Nosotros queremos ascender y aunque estemos a ocho o veinte puntos este equipo tiene que ascender. Está complicado, sí, no voy a engañar a nadie, pero también siento que todavía podemos conseguirlo porque veo un buen equipo, muchos puntos en juego, mucha irregularidad por arriba».

El centrocampista céltico apuntó que «no entiendo ese desánimo de que ya está el año hecho, que tenemos que pensar en la próxima temporada, cómo se puede decir eso en este equipo. A veces, hay sensaciones de lanzar la toalla que no entiendo porque vienen». Preguntado sobre si su opinión entra en contradicción con la del presidente, indicó que «él tiene su opinión y es totalmente respetable, claro que la gente puede estar a disgusto. El año ha ido irregular y mal. Pero de ahí a que este equipo no pueda alcanzar los puestos de ascenso, se lo rebato a quien sea. El presidente puede estar desanimado porque el equipo no ha respondido a sus expectativas, pero a mi nadie me puede negar que todavía podemos ascender».

Y a la cuestión de que otros compañeros ni mencionan la palabra ascenso, Vitolo respondió que «una cosa es que no se hable de él y otra es que hay otro objetivo. Cómo puede tener este equipo otro objetivo, qué objetivo puede tener, ¿el de mantenerse?. Vamos a ser serios, somos el Celta de Vigo y este equipo está preparado y formado para ascender. Tenemos que pensar en ir partido a partido, pero para ganarlos y meternos en puestos de ascenso, no estamos paseando por los campos, para eso nos quedamos en casa».