Las consecuencias de la liberalización

La Voz

VIGO

01 abr 2008 . Actualizado a las 11:44 h.

La exigencia de la UE de liberalizar el transporte de ría no va a traer, previsiblemente, más que problemas, cuya gravedad, dependerá, en todo caso, del reglamento que apruebe la Xunta para aplicar la nueva ley del transporte marítimo. De momento, lo que hay es sólo una declaración de intenciones: que se mantendrá el servicio, sus frecuencias y sus precios.

Tanto Vapores de Pasaje en su día como Mar de Ons ahora afirmaron que el servicio regular es deficitario y que se sostiene con la explotación de las islas Cíes en exclusiva.

La Xunta, cuando declaró servicio público el transporte hace diez años, incluyó en él Cíes como, según dijeron entonces responsables de Transportes, una «subvención cruzada» al servicio regular. La naviera dispuesta a realizar las líneas de Cangas y Moaña con Vigo, tendría, en compensación, los viajes a las islas para ella sola.

El escenario será otro bien distinto este mismo verano. Hay varias empresas que mostraron su intención de operar en Cíes, que dejará de ser, con toda probabilidad, la subvención encubierta para mantener el servicio regular.

Mar de Ons ya avisó, como lo hizo hecho Rodrigo Freire hace once años, cuando la naviera de Nacimento logró autorización de la Xunta para realizar viajes a las islas, en agosto de 1997: el servicio sólo da para una empresa y con la caída de usuarios, posiblemente con problemas.