La fabricación del producto estrella de As Neves continúa el modo tradicional pese a que se planea sustituir la leche de Lugo por la de una nueva ganadería propia
30 mar 2008 . Actualizado a las 03:00 h.Con la misma receta de las madres, las abuelas y las madres de éstas. Así es como siguen elaborando en As Neves su famoso requesón. «Facíase en todas as casas, alá onde había unha vaca. Logo levábase a vender a plaza para poder mercar peixe e sacar uns cuartos», recuerda Alsira Álvarez, una de las tres trabajadores de la cooperativa que produce artesanalmente este postre.
No es casualidad que por sus manos pasen litros y litros de leche cada día, ya que tanto su madre como su suegra, «e seguramente dende antes que elas as súas familias», han trabajado con esta receta, que se ha ido transfiriendo por generaciones.
Poco ha cambiado en este tiempo el proceso, aunque se ha adaptado a las medidas sanitarias actuales. «Antigamente aproveitábase tamén para facer manteiga, había que estar remexendo unha tarde enteira o leite», recuerda Alsira desde el antiguo matadero, donde trabaja la cooperativa.
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Aunque existe el proyecto de recuperar ganadería vacuna para producir la leche que se usa en el requesón, de momento llega desde A Chantada. «O de facer unha explotación propia é complicado, creo que eu xa non o vou ver», apunta esta vecina de As Neves.
Una buena materia prima, como aseguran desde la agrupación respecto a la leche de Lugo, para obtener resultados óptimos que se reparten por restaurantes y tiendas especializadas de toda Galicia y más allá de sus fronteras, en total unos 600 puntos de venta entre España y el norte de Portugal.
Empaquetados y con su sello, pueden encontrarse como postre común para los comensales de lamprea, que llenan estos meses los establecimientos de la zona, o el colegio público. Para él preparan una vez al mes raciones más pequeñas que se sirven a los niños.
Un trabajo constante para conseguir un resulado único «moi diferente ao requeixo do norte porque alí o fan solo con sueros en lugar de leite», apunta Alsira. Estas diferencias, entre otras cuestiones, son las que dificultan la creación de un sello de reconocimiento único para el requesón de Galicia, una lucha por la que pelean desde hace años en la cooperativa y que recordaron también en la reciente celebración de la fiesta en As Neves, el pasado Viernes Santo.
Esta cita, según recuerda Alsira Álvarez, comenzó por la fama que tenía el producto en la parroquia de Cerdeira. En la actualidad han llegado ya a repartir unas 15.000 unidades en cada edición, una demostración de la producción de la cooperativa, que ronda los 20.000 kilos anuales.
Su combinación con miel es la receta más popular, por ello desde la cooperativa también cuentan con panales de abejas encargadas de elaborar las diferentes variedades del dulce, según el origen del polen que colecten, que venden incluso mezclado con nueces.