El Valery Karpin no ha fallado en su intento. En 17 jornadas pasó del puesto de colista a ascendido y a luchar por el título
18 mar 2008 . Actualizado a las 11:50 h.Objetivo cumplido. Después de toda una vida en la máxima categoría de voleibol español la única premisa del Valery Karpin era regresar a la Superliga por la vía rápida. La meta pitó mal al principio con tres derrotas consecutivas en las tres primeras jornadas pero la reacción experimentada le llevó a certificar el ascenso con tres jornadas de antelación y ahora incluso está en disposición de pelear el título con el Barcelona, que le sacaba una gran ventaja mediada la temporada. Si los vigueses ganan los dos partidos que restan y los azulgranas pinchan en uno incluso se colgarán el título de campeón de Liga.
«Nuestra intención era estar el menor tiempo posible en el pozo de la segunda categoría y ascender a la primera desde luego que es un éxito que tapa el fracaso del descenso», comenta Guillermo Touza, un prisdente que admite que el ascenso a la primera intentona le cogió tanto de sorpresa que incluso no había nada preparado «de hecho el champán de la celebración final lo llevaron nuestros aficionados». Los cálculos más optimistas hablaban de ascender en Sevilla dentro del quince días, pero todos los resultados de la antepenúltima jornada se aliaron con los vigueses.
Repasando el periplo liguero Touza habla de difícil adaptación «a una competición que no conocían», pero también pone especial énfasis en el cambio radical experimentado por el equipo «cuando enlazamos las primeras victorias en el mes de noviembre». Este impulso le valió para llegar al ecuador de la Liga «en disposición de luchar por la única plaza de ascenso que quedaba, porque el Barcelona terminó invicto la primera vuelta y solo quedaba una plaza para los once restantes».
Desde el ecuador de la Liga mucho cambiaron las cosas. El Valery Karpin comenzó a coleccionar triuntos y el Barcelona dio algún síntoma de debilidad, hasta el punto que los dos se jugarán el título en las dos jornadas que restan a la vuelta del parón de Semana Santa.
Este parece por ahora el único objetivo del equipo, ya que Guillermo Touza quiere aparcar la planificación del regreso a la Superliga hasta el 6 de mayo, el día después de que acabe la competición. «Ahora vamos a disfrutar de este momento y a vivir con tranquilidad el regreso a la Superliga. Después del cinco de mayo comenzaremos a mirar», dice el presidente asumiendo que es necesario aprender de los errores del pasado para volver a evitar una nueva caída.
Una de las primeras cuestiones a resolver será la continuidad de Valery Karpin como patrocinador teniendo en cuenta la crisis del ladrillo que atraviesa el sector. Touza indica que «lo único que hemos recibido ha sido una felicitación por parte de la empresa. No hay ningún tipo de comunicación en ningún sentido y llegaro el momento será una cuestión a analizar. Karpin ha comprobado que presentamos un proyecto real». Sin duda el ascenso será un excelente aval a la hora de negociar.