Acaba de meterla el flamante entrenador de la selección portuguesa de baloncesto, Moncho López. Y no precisamente en una cancha, sino en el bar-restaurante que, desde el pasado jueves, se ha convertido en su otro terreno de juego. Aunque su profesión le ha obligado a peregrinar de ciudad en ciudad, siempre sintió una particular querencia tanto por Tui como por Vigo. Hace tiempo que había echado el ojo a la primera para vivir y a la segunda para trabajar. Finalmente, ha cumplido su sueño.
En Tui echa raíces en una casita con vistas al Aloia y en Vigo abrió el jueves Metbar, un concepto de local cada vez más extendido en grandes ciudades, que apuesta por cubrir casi todos los frentes, desde el desayuno a la comida o la cena, pasando por los cafés de media tarde o la primera copa de la noche. Si lo visto (y catado) el jueves va a ser la tónica, el éxito está garantizado. No cabía un alfiler.
Entre los asistentes, muchos nombres propios de Tui, precisamente fruto de esa querencia de Moncho López por la ciudad. Por ejemplo, Juan Miguel Diz Guedes, que recibió allí la noticia de que este año no habrá fiesta de la angula, los Capón (hijos) o los Torres.
Con todo, uno de los nombres propios que más veces se pronunció fue el de Hicham Ahmar, a la sazón el mejor barista de España o, lo que es lo mismo, el propietario de las manos que hacen el mejor café del país. Doy fe. «No me gusta el café», le dije. «Pues el que yo hago te gustará», me retó. Y vaya si me gustó. Igual que la voz de la cantante Laura Jiménez, que animó la velada, o la agradable conversación con el anfitrión, con Yoli, su mujer; con Mónica (que también canta y hasta tiene un tango con su nombre), Santiago, María, Alejandro... Lo dicho, canasta triple.
Pocas publicidades tan efectivas y directas. Ningún viandante pudo pasar ayer ante la tienda de lencería que Carmen Conde regenta en el calle Zaragoza sin fijarse en el escaparate. Algunos se frotaban los ojos para demostrarse que estaban viendo lo que estaban viendo, esto es, a Isabel, una modelo ataviada con un escueto biquini verde que se paseaba detrás del cristal. Por los pelos se evitaron accidentes de tráfico, fruto del estrabismo que atacó de repente a varios automovilistas. Por la tarde se repitió la jugada, en este caso debido al ajustado boxer blanco que lucía Fernando. Si lo que pretendía Carmen Conde era que se hablara de su tienda, prueba superada.
Y grande. Cerca de de 2.500 trabajadores reunió ayer la entidad financiera en su habitual cita anual celebrada, una vez más, en el recinto ferial de Cotogrande. José Luis Pego aprovechó que los tenía a todos tan cerca, la mayoría de ellos de Galicia, pero también llegados del resto de España y de las oficinas en el extranjero, para felicitarlos y felicitarse en vivo y en directo. Motivos tienen a juzgar por los datos que ofreció, algunos bien mareantes, como el volumen de negocio que esperan alcanzar este año, 52.000 millones de euros. La cifra permite conceder unos cuantos créditos. Uff.