¡Qué menos! Sobre todo el primer día. Y es que desde anoche, Vigo cuenta con un nuevo rincón sureño. Bodega la Andaluza, nombre más que explícito de lo que podemos encontrarnos en el local, viene a ampliar la nómina de escenarios de tapeo, deporte nacional que suma adeptos a diario.
El desembarco de ayer en Montero Ríos reunió a un buen puñado de potenciales clientes, que no sólo tuvieron oportunidad de degustar el género, sino de dar un paseo (in situ) por distintos palos del flamenco. El jamón, el salmorejo, los pescaítos, la manzanilla... corrieron por cuenta de la familia Martín Ruiz-Peinado (Manuel, Isabel, Javier y Alejandro), que es la que se ha embarcado en el proyecto.
El espectáculo de flameco festero que acompañó a las viandas fue cosa de Los Potros. Los Flores, en este caso pontevedreses, inundaron el local de rumbas, bulerías, seguidillas y sevillanas. De la guitarra se encarga David Flores y de las voces Miguel y Santiago Flores. Sólo el hombre del cajón, Javier Pérez, no comparte apellido. Lo que sí compartieron todos los presentes fue el propósito de repetir. Comprensible.
Y buenos alimentos. Son las dos cosas que compartieron ayer los hombres del Celta. Todos. Jugadores, equipo técnico, directiva... No tengo sitio en la sección para tanto nombre propio. Las mentes pensantes del club consideran, con buen criterio, que no todo ha de ser trabajo. Tiene que haber hueco para la charla distendida en comandita fuera del terreno de juego, de los vestuarios o de las oficinas.
Con esa filosofía se citan cada cierto tiempo con mesa y mantel de por medio. Lo hicieron en su día en El Soriano o en casa del presidente, Carlos Mouriño. Ayer, justo después de machacar el cuerpo en A Madroa, volvieron a hacerlo, esta vez en el Puesto Piloto. Empezaban unos amigos, bien futboleros por cierto, a dar cuenta de su salpicón con vistas a la ría cuando, de repente, empezó el desembarco céltico. Hasta cuarenta comensales llegaron a contar. Lo que hubo, al menos antes de que mis amigos abandonaran el restaurante, fueron discursos.
Pues eso, que recién confraternizados como están, es de suponer que este fin de semana Las Palmas lo va a llevar crudo. A ver.
Si algo identifica a Vistiendo a Candela, la boutique que capitanea Iria Botana, son sus novedosas iniciativas. Como la de esta noche. Presenta en exclusiva en Vigo la colección primavera-verano de Alma Aguilar. Huyendo de las pasarelas al uso, ha apostado con conjugar arte, moda y nuevas tecnologías con la complicidad de los diseñadores de Buró Lolf, Ana Juncos y Gonzalo González, que se encargarán de la singular escenografía.
Bien siente Iria que Alma Aguilar no pueda estar hoy en Vigo, pero está en plena vorágine de desfiles. Acaba de participar en Cibeles y ya está preparando su próxima cita. La actriz Salma Hayek es una de sus clientas incondicionales. Precisamente una de las sorpresas que esperan a las asistentes al acto de hoy (21.30 horas. Sanjurjo Badía, 27), será la reproducción del desfile de Cibeles.
El entrecomillado no es mío, es de Spain Magazine, que este mes ha puesto sus ojos en las islas Cíes. Bueno, en realidad las palabras que emplea la revista británica son «where the wilds thing are». La publicación es una de las más importantes del país dirigida a los británicos que eligen España para pasar sus vacaciones. De hecho, se estima que más del 70% de sus lectores nos visitan al menos tres veces al año. Los Amigos de los Pazos, a favor de la torre de Hércules. Las proverbiales malas relaciones entre coruñeses y vigueses tienen su parte de leyenda urbana. La pugna, que como las meigas, haberla hayla, si acaso está centrada en el campo deportivo. Sin ir más lejos Amigos de los Pazos, la asociación que preside Montserrat Maneiro, apoya la campaña que está llevando el concello norteño para que la Unesco declare la torre de Hércules patrimonio de la humanidad.
Maneiro remitió a Javier Losada la certificación del acuerdo tomado por la directiva y, de paso, le contaba que si necesitaban de su concurso no tenía más que decirlo. Como señores.