El auditorio municipal de Baiona acoge hoy el tradicional desfile de trajes de época de la asociación de amas de casa
17 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.| La moda medieval regresa a Baiona por la Arribada. La fiesta del aniversario del desembarco de Pinzón con la noticia del Descubrimiento ha generado un nuevo oficio en la Real Villa, el que realizan las diseñadoras y costureras de trajes de época. Su trabajo ha cobrado importancia con el paso de los años porque cada vez son más los vecinos y visitantes que se animan a salir ataviados al mercadillo que se organiza normalmente durante el primer fin de semana de marzo en las calles del casco viejo.
Además muchos trajes ya tienen que estar preparados para la cena medieval que cada año organiza la asociación de comerciantes y empresarios de Baiona el fin de semana anterior al aniversario.
El resultado de su trabajo podrá contemplarse hoy, con el tradicional desfile de modelos que organiza la asociación de amas de casa y consumidores Rías Baixas de Baiona. La cita será en el auditorio municipal Quinto Centenario, a partir de las cinco de la tarde.
En esta ocasión mostrarán los diseños Teresa Rodríguez Penedo, Chita González Lemos y Mari Luz Pereira Santos. Participarán unos 90 modelos en esta particular fiesta de la moda medieval en la que se sortearán varios trajes entre el público que cada año abarrota el auditorio por esta ocasión.
Diseñadora
Chita Lemos no para estos días de dar puntadas para tener preparados los trajes. Posee su taller en la calle Santísima Trinidad, 18, pero estos días se ha trasladado a un local frente al nuevo puerto deportivo para poder alquilarlos o venderlos. «Estos días el ritmo es frenético, hay que adaptar a los trajes a los modelos que van a participar y eso da mucho trabajo", afirma.
Durante el resto del año guarda los trajes apretados en su taller. Reconoce que «hasta hace poco prefería alquilarlos, no quería alquilarlos porque me daba pena deshacerme de ellos, pero ya los he puesto a la venta porque ocupan demasiado espacio en mi casa».
Asegura que el negocio de los trajes medievales representa una pequeña ayuda para la economía familiar. «Se saca algo pero tampoco es para tanto. Invertimos mucho dinero en comprar las telas para que sean de primera calidad. Los trajes también nos dan mucho trabajo hacerlos. Durante todo el año vamos haciendo algo, pero sobre todo durante los últimos meses el trabajo se intensifica y, con el desfile, es como volver a empezar de nuevo.», dice.
La vistosidad de los trajes medievales volverá a llenar de colorido las calles del casco viejo de Baiona durante el primer fin de semana de marzo. Más de 150 personas han solicitado la instalación de puestos en el mercadillo medieval que, si el tiempo lo permite, será visitado en dos días por miles de personas, en el acontecimiento más multitudinario del año.