Lombrices al banquillo de acusados

VIGO

Vecinos de Ponteareas denuncian por olores y vertidos de la firma Ecocelta, pese a los informes favorables del Seprona y la existencia de una granja de pollos cercana

16 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ni la ecología se salva de la polémica. La planta de Ecocelta, que se encarga de producir abono ecológico con ayuda de lombrices, protagoniza desde hace semanas las críticas de pintadas y panfletos que se pueden ver en Ponteareas. Desde la entrada en la autovía hasta la carretera que llega hasta la planta hay acusaciones por olores y vertidos.

Pese a que llevan cuatro años trabajando en la zona, no fue hasta la visita del vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, cuando los vecinos del barrio empezaron a protestar por la planta.

«Salimos en los medios de comunicación y justo al siguiente día teníamos dos denuncias y las visitas de personal de Medio Ambiente, Seprona y policía autonómica. Vieron que tenía todo en regla y sus informes fueron favorables», recuerda Sergio Quiroga, uno de los responsables de la empresa.

Al río

Desde la planta se apunta a la granja de pollos que se encuentra delante de Ecocelta y que trabaja desde hace doce años en la zona. Una posibilidad que ya anotaron también los responsables de inspeccionar la actividad de la empresa de abonos ecológicos. Además, presuntamente las instalaciones carecen de licencia.

«No sabemos si el problema es que molestó la reunión con Quintana, ya que algunos de los que se quejan son familiares de un político de la zona, pero es que esto es solo trabajo. No nos interesa la política y se aceptan visitas de todas las ideologías», recuerdan desde la firma. Respecto a los supuestos vertidos al río, las inspecciones señalaron que en los abonos no se trabaja con productos químicos y los restos de abono que pueden ir arrastrados por la lluvia terminan en una finca cercana, puesto que el cauce fluvial está a una distancia de 400 metros.

La última revisión la realizó un inspector que el viernes pasado «constató que no producíamos olores», apunta Sergio Quiroga, que teme que toda esta campaña afecte a la imagen de la firma.

Vandalismo

La situación se ha agravado especialmente en los últimos días, ya que han aparecido pintadas en la carretera de acceso a la planta, la salida de la autovía y otros puntos. En ellas se les acusa de malos olores y se insta a Ecocelta a que se vaya de Ponteareas. Junto a estas actuaciones, también se recogen firmas y se ha llevado la protesta al pleno. «Dicen que llevan cien firmas pero en la zona viven treinta personas, ¿cómo alguien acredita que provocamos mal olor si no reside aquí?», apuntan en Ecocelta.

Para evitar males mayores, la firma ha colocado ya cámaras de vigilancia en la zona porque temen que los actos vandálicos vayan a más y produzcan daños a la nave.

«Recibimos constantemente la visita de clientes, entidades bancarias y mi propia familia y esto nos está dañando mucho», recuerda el empresario argentino. Por ello, la firma tomará medidas legales contra las personas implicadas en las pintadas e incluso contra la granja de pollos de la zona, con el fin de demostrar su inocencia.