Las perspectivas ya se centran en atar pedidos para más allá del año 2012

La Voz

VIGO

Las actuales nuevas perspectivas de los astilleros vigueses en general ya se centran en pedidos para más allá del año 2012. La cartera de pedidos actual de buques de acero es de casi 70 unidades, con un valor global de unos 2.300 millones de euros, con multicontratos en el segmento de ferris medianos, quimiqueros y de buques para la detección de bolsas de petróleo y gas bajo el lecho marino (llamados sísmicos).

Pero en la mente de algunos de los directivos de las principales factorías ya no está tan solo hacer los buques de más alta calidad y valor añadido que se están construyendo ahora como elemento diferenciador de las factorías asiáticas y de los países en vías de desarrollo, sino acceder al mercado de las naves que en este instante encabezan la lista de precios del sector: los gaseros LPG y LNG, dos tipos de buques muy complejos para los que se precisa alta tecnología y cualificación profesional, si bien estos dos factores no servirán de nada si no se dispone de unas gradas suficientemente amplias -tanto en longitud como en anchura- para admitir las nuevas generaciones de buques que, como mínimo piden 250 metros de eslora.

Gradas ampliadas

En este sentido, al menos el astillero vigués Hijos de J. Barreras, ya ha pedido al Puerto de Vigo una autorización expresa y una renovación de la concesión que incluirá la prolongación de las imadas hacia el mar y el retranqueo del dique móvil en contacto con el mar hasta alcanzar los 250 metros.