Las recepciones del embajador

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

07 feb 2008 . Actualizado a las 11:28 h.

Si en la otra, la política, fuera tan fácil llegar a acuerdos, hace tiempo no ya que se habrían superado los prolegómenos, sino que se habría alcanzado velocidad de crucero meses ha. El caso es que Fitur, la madre de todas las ferias turísticas (españolas) da para mucho. Incluso para descubrir que el mejor lugar de la bodega de la Embajada de Japón está reservada para vinos de la denominación Rías Baixas.

Lo contó Motohide Hoshikawa en persona. Fue durante la visita que hizo al stand gallego. Explicó algo ya sabido, que el albariño es el vino que mejor casa con la comida japonesa, así es que es uno de los fijos en la mesa cada vez que en su casa hay una recepción. Ahora ya sabemos que no sólo de bandejas de bombones con forma de pirámide dorada viven las recepciones del embajador. Menos mal.

También fue en Fitur donde descubrimos que Motohide Hoshikawa es futbolero. Tal vez del Real Madrid, a juzgar por lo que se alegró de darse de bruces con Michel en el stand de las Rías Baixas. La conversación fue parecida a esta: «¿Y tú por aquí?», preguntó el embajador. «Es que soy gallego. De Vigo, para más señas, así es que estoy en casa», contestó Michel.

No quiero cerrar el capítulo del vino sin contar que esta tarde se inicia en Caixanova el curso de introducción a la cata que imparten, al unísono, Xoán Cannas y Antonio Portela y que tendrá continuidad los tres próximos jueves del mes. El objetivo del curso es aprender unas pocas cosas básicas, el a, b, c del catador. Claro que en siendo Cannas uno de los maestros está garantizado que, a poco interés que pongan los alumnos, también descubrirán el d, el e, el f y hasta el g. Fijo.

Aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza o, lo que es lo mismo, que los alcaldes de las trece localidades que forman la Asociación de Villas Marineras, coincidieron en Madrid (también en Fitur) celebraron su asamblea. Lo hicieron, claro, con mesa y mantel de por medio. A la puerta de este exclusivo club de excelencia turística no paran de llamar municipios desde que se fundó allá por el 2000. Baiona forma parte de los pioneros, junto con Laredo, Llanes, Ribadesella y San Vicente de la Barquera.

Ahora son trece (mal punto si no crece), pero es un número con los días contados, ya que están a punto de integrarse Lekeitio, Bermeo, Guetaria y Hondarribia. Se completa así una ruta que abarca desde el sur de las Rías Baixas hasta la frontera con Francia.

El alcalde baionés, Jesús Vázquez Almuíña no faltó al encuentro. Está convencido de que la asociación es un excelente trampolín para promocionar la villa. Entre otras cuestiones, en la cita de Madrid acordaron editar nuevo material promocional, mejorar la página web, realizar una exposición fotográfica itinerante, una guía gastronómica, buscarse las castañas para estar presentes en la Expo de Zaragoza... Y organizar un encuentro gastronómico. Lo hemos dicho muchas veces, pero no nos importa repetirnos: el lenguaje de la buena mesa es universal.

Y, ya de puestos, hasta a entenderlo. Se me antoja tarea complicada para profanos, pero los mandamases del Marco creen que es posible. Lo deduzco porque acaban de convocar un curso con ese fin. Ver arte se llama y lo impartirá Emilio Cendón. Eso sí, pensado que no sólo hay legos, sino que los hay muy, muy legos (valga como ejemplo la cronista), han previsto la formación de dos grupos. Uno será de iniciación y en el otro estarán los iniciados.

Si están hartos de no saber de qué se ríe la Gioconda o son incapaces de distinguir los ismos (expresionismo, impresionismo, futurismo, dadaismo, surrealismo...) y, además, tienen las tardes de los martes libres a partir del próximo día 26, esta es su oportunidad.

Desde casa de Iñaki Martínez avisan que las plazas están contadas y que en cuanto se cubran, se cierra la matrícula. Más información en el Marco. Pues eso.