Una delegación del Consejo Superior de Deportes revisará el proyecto vigués la próxima semana; ayer y hoy se encuentra en Murcia, la segunda candidata
30 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El alcalde de Murcia ofreció ayer tarde una rueda de prensa para informar de la visita a esta ciudad de una comisión del Consejo Superior de Deportes, organismo que tendrá la última palabra para elegir entre esta ciudad y Vigo como candidata española a la Universiada del 2013. Los representantes del CSD conocieron en la tarde del martes una parte del proyecto murciano y hoy concluirán la revisión de las instalaciones previstas.
En Vigo se les espera la próxima semana, los días cinco y seis de febrero, y mientras tanto los representantes municipales apuran sus últimos cartuchos. Precisamente hoy se desplazan a Madrid su principal valedor, el teniente de alcalde Santiago Domínguez, a fin de dar a conocer el proyecto vigués de la Universiada en Fitur (feria internacional de turismo). Buena prueba de la importancia que se concede a la iniciativa en el Concello es que en esta ocasión Domínguez acude con el refuerzo del propio alcalde, Abel Caballero.
A la espera de la decisión del CSD, que se conocerá el 11 de marzo, curiosamente dos días después de las elecciones generales, ambos contendientes afilan sus armas. Lo que parece claro es que la competencia de Murcia no será sencilla de superar, aunque solo sea por el hecho de que ya fue candidata en la anterior convocatoria. Por tanto, cuenta con más experiencia y con un equipo que lleva más tiempo trabajando que el creado en Vigo meses atrás.
Lo que sin duda no tiene Murcia para reclamar un evento cuya relevancia supera su faceta deportiva son problemas políticos. Con sus 416.000 habitantes cuenta con un gobierno del PP sólidamente asentado en 19 concejales, estando en la oposición el PSOE con 9 ediles y uno más de Izquierda Unida.
Como ocurre en Vigo, la solicitud cuenta con el respaldo de las universidades de la región y del conjunto de la corporación. Como el tema venía de atrás, la solicitud de Murcia se presentó un poco antes que Vigo, aunque eso no influye para nada sino la solidez del proyecto.