La Juakina y su visión del tiempo

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Lo importante es llegar. Es lo que debió de pensar Quico, mandamás de la Juakina, ese bar que lo mismo da cobijo a deportistas de pro que a fumetas, a estudiantes que a padres (y madres) de familia agobiados por la hipoteca, a solitarios que a grupos bulliciosos.

El caso es que Quico decidió sumarse a la moda del calendario. Eso sí, a su manera. Nada de desnudos (bueno, uno bastante tapado), ni de horteradas al uso. Los protagonistas, se dijo, serán los clientes. La idea era buena, pero llegaba tarde. Imposible inaugurar almanaque el uno de enero y, si me apuras, ni en marzo. Menos mal que entre esa variada clientela también está Janite Lafuente, fotógrafo conocido y reconocido, que se comprometió a trabajar contrarreloj por amor al arte.

El resultado se presentaba anoche en sociedad con todos los aditamentos propios de un acto social de campanillas, alfombra roja y photo call incluidos. En éste último posaron todos los protagonistas del almanaque, 25 en total.

Explica Janite que eligió el estilismo de cada mes en función de los modelos. Así, enero lo llenan Alfonso y Gonzalo vestidos de púgiles sobre un cuadrilátero. «Traté de enfrentar la delgadez de uno contra el corpachón del otro», explica Janite. Para febrero se decantó por Amaia y Patricio, camareros de la competencia; marzo es cosa de David y César, forofos de los dardos. Como queda patente.

Silvia y Cristina son las clientas de abril, mes reconvertido por Janite en el de las flores. En todos los sentidos. Y hasta ahí puedo leer. Mayo se reservó para Os Civeras, nombre de guerra de tres de los metrosexuales que frecuentan la Juakina. Hasta un periodista, Pedro Pablo, ha tenido cabida, en este caso en junio. Caracterizado de Maradona entrevista al balón.

Pau y Domi, novios de toda la vida, posan en una boda de mentirijillas en julio, mientras el calor de agosto sugiere esa estampa típica de taller con chica guapa (Tareixa) en apuros por culpa de un problema en el coche, y mecánico solícito (Chino) que todo lo repara. Lucia y Pepito demuestran en septiembre lo bien que se compenetran como compañeros de piso. Octubre es de los cachas. Cinco remeros, entre ellos Zunzunegui, demuestran que no se es olímpico porque sí.

Noviembre y diciembre son dos personajes fijos. Juan, el primero, en calidad de cliente fiel, y Quico, el propietario trotamundos que, a la menor oportunidad, deja las llaves del bar a su gente y desaparece. Lo suyo son los viajes, de ahí la foto en la estación. La fiesta de ayer, sin que sirva de precedente, le pilló en Vigo. Y ejerció con nota el papel de anfitrión.

Como estaba previsto. Andrés Madrigal, Juan Pablo Felipe, Marcelo Tejedor y Darío Barrio hicieron diabluras culinarias con unas cuantas latas como base que les proporcionaron los conserveros de Anfaco. Fue en Madrid Fusión.

Demostraron lo que ya se sabía de antemano que iban a demostrar, que los buenos profesionales de los fogones son un poco magos. No sacan conejos de la chistera, pero sí platos de nota con cuatro materias primas. Si encima son buenas...