«Si se le ocurre venir, lo linchamos»

A. Martínez

VIGO

Los trabajadores de Marbar recibieron ayer las cartas de despido y aprobaron plantear una demanda colectiva y una denuncia penal contra el constructor

23 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los trabajadores de Marbar pasaron ayer su primera noche dentro de la empresa. No se moverán hasta que no se aclare su situación. Mientras tanto, tampoco dejarán que nadie saque ni un solo tornillo de las instalaciones. Saben que les han engañado. Hace quince días, unos camiones con matrícula portuguesa comenzaron a llevarse toda la maquinaria pesada de la cantera. Y lo triste para ellos es que colaboraron con ese trabajo porque así se lo ordenó su jefe. Sin saberlo, desmantelaron su futuro laboral y tendrán que empezar de nuevo. Ahora el único provecho que sacan de la empresa es un poco de madera para hacer una hoguera y poder calentarse las manos. «Nosotros así, y el jefe seguro que está pasando calorcito en Brasil», afirma uno de ellos. Los rumores sobre su destino se han disparado. «Le han visto en el aeropuerto con una mujer y dijo que se iba a Brasil», señala Francisco Novoa, delineante.

«A mí me han dicho que la semana pasada sacó 200 millones de dos bancos en A Cañiza», señala Rafael Vicente Álvarez. «También han estado por aquí los del Banco de Santander de A Guarda reclamando dos millones de euros, parece que el sábado sacó 50.000 euros de una cuenta que tiene allí», añade otro trabajador.

Los empleados recibieron ayer las cartas de despido de manos de la asesoría que lleva el papeleo de la empresa. Aconsejados por el sindicato CIG, aprobaron plantear una demanda colectiva ante el juzgado de lo social por despido improcedente. Si se demuestra que el empresario es insolvente, quedarán cubiertos por el fondo de garantía salarial. También lo quieren denunciar por la vía penal por un delito de alzamiento de bienes de la empresa.

Sin moverse

Mientras tanto, no se mueven de la fábrica, aunque saben que nunca más volverán a ver a su jefe. «Si viene lo linchamos». Lo dice Cristina C.?P., responsable de una de las pequeñas empresas proveedoras que trabajaban casi exclusivamente para este empresario. «Lo de 56 trabajadores en el paro no es nada; dentro de unos meses, las listas del Inem de la comarca van a reventar, ya lo verás», afirma.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra Alonso, visitó ayer a los trabajadores para mostrarles su solidaridad, acompañada por el edil Santiago Vergara, entre otros miembros de su gabinete. La mandataria local también reconoció que desde el Ayuntamiento poco pueden hacer para paliar la situación de los afectados. Un empresario sin escrúpulos los ha dejado abandonados y, a partir de ahora, solo se tienen a ellos mismos.