Condenados dos jóvenes cangueses que con la excusa de denunciar el robo de un coche, agredieron a agentes de policía
10 ene 2008 . Actualizado a las 12:16 h.Fue un domingo de madrugada, en plena jornada de diversión nocturna. Dos jóvenes cangueses, Francisco Bernárdez, que cumplirá 20 años este mismo mes, y José Luis García Oliveira, que hará el lunes 25 años, entraron en las dependencias de la Policía Local de Cangas a las dos y veinte de la madrugada del día 3 de diciembre para denunciar el robo del coche del primero.
Burlas y golpes
Bernárdez no fue capaz de indicar la matrícula ni donde había dejado el vehículo. Los denunciantes respondieron agresivamente a las preguntas de los agentes al respecto, por lo que se ordenó a García Oliveira que abandonase las dependencias mientras se tomaban los datos al supuesto titular del vehículo. Uno de los agentes acompañó a Oliveira, pero éste se resistió.
Entretanto, Bernárdez empezó a sacarle la lengua al policía que le tomaba la denuncia. De improviso, le tiró un bolígrafo y a continuación se abalanzó sobre él golpeándole en el cuello, el hombro y la cara. Su amigo, que no había llegado a abandonar las dependencias policiales, se puso a golpear el mobiliario e intentó abalanzarse sobre el agente que trataba de sacarlo a la calle, cuando éste acudía en auxilio de su compañero.
Los policías avisaron a la Guardia Civil. Los dos condenados «continuaron con su actitud agresiva, violenta y amenazante, llegando incluso Francisco a levantar la mano de uno de los agentes mientras se le realizaba la lectura de derechos», dice el juez en el apartado de «hechos probados» descritos en la sentencia.
El titular del juzgado penal número 1 de Pontevedra condenó a Bernárdez a un año de prisión por un delito de atentado y su inhabilitación para el voto durante ese período. Lo condena también a indemnizar al agente al que atacó con 135,60 euros, una multa de 180 euros y a pagar las costas del juicio. En cuanto a su amigo, José Luis García Oliveira, el juez lo condena a seis meses de prisión y a pagar las costas del juicio por un delito de resistencia.
En ambos casos concurre la circunstancia atenuante de embriaguez. Los efectos de las bebidas alcohólicas disminuían sus facultades intelectivas y volitivas, según el juez.