Más de 100 familias ya se benefician del proyecto alimentos de Fillos do Mundo para ayudar a los inmigrantes necesitados
07 ene 2008 . Actualizado a las 11:32 h.Más de 100 familias de inmigrantes ya se benefician de un proyecto social que ha puesto en practica la Fegai (Federación Galega de Asociacións de Inmigrantes), Fillos do Mundo, desde hace medio año. Entregan bolsas de comida y también ropa a los extranjeros que han llegado en busca de trabajo y pasan por momentos de dificultad económica. Son los otros Reyes Magos, de todo el año.
Fillos do Mundo tiene su sede en el número 27 de la calle Doctor Carracido de Vigo. Acoge a la mayoría de asociaciones de inmigrantes de la ciudad y de su área metropolitana. Su secretario general, Tomás Álvarez Cancio «Willy», dice que se dedican al asesoramiento, ayuda y orientación e integración de los inmigrantes. Se trata de un cubano, natural de Ciego de Ávila y que ya lleva más de diez años residiendo aquí.
La han denominado campaña de alimentos y consiste en entregar todos los sábados bolsas con productos alimenticios a las personas más necesitadas y relacionadas todas ellas con la emigración. Son alimentos frescos y proceden de las donaciones que hacen los comerciantes de O Calvario. «Entregamos pescado, vegetales y fruta, mientras que el tercer sábado de cada mes les damos alimentos no perecederos, que nos facilita la sede del Banco Mundial de Alimentos en Vigo», dice.
Relata que el proyecto se inició a mediados del pasado año y que comenzaron ayudando a unas pocas familias, aunque a fecha de hoy ya contabilizan 110 y esperan que el número se pueda ampliar durante este recién estrenado año.
Los necesitados
El único requisito para que puedan recibir esta cooperación es que sean inmigrantes y presenten una fotocopia de su pasaporte. «Los que vienen son los necesitados. No se si es una cuestión de orgullo, pero el emigrante no viene a pedir, sino a trabajar. Cuando no lo necesitan, ellos mismos son los primeros que hacen donaciones. De hecho nos encontramos con familias que al principio vinieron a buscar alimentos, pero ahora nos traen bolas de ropa y otras cosas para ayudar a otras personas», argumenta.
Cuentan con un local en la Casa del Emigrante para almacenar esos productos, además otro organismo también les facilita espacio. El Mercado de O Calvario es el que está contribuyendo en la provisión de alimentos. Willy elogia a los carniceros, pescaderos, fruteros..., «porque todos nos están ayudando con lo que pueden para que cada semana podamos entregar esos alimentos frescos», señala. En breve, espera reunirse con responsables de grandes superficies para que también se involucren en este proyecto de ayuda humanitaria. Afecta a emigrantes que proceden de casi todos los países de Sudamérica, junto con otros de África. «Tenemos un registro donde se constata a todos los mie miembros de la familia, así como la cantidad de productos entregados, con el fin de tener un control y saber si tienen niños, que es un factor muy importante a la hora de hacer la entrega», puntualiza.