El aumento de inmigrantes ha llevado al Concello a organizar cursos de español. Sus planes lingüísticos llegaron incluso a la Unesco, en el caso de Immilabour
04 ene 2008 . Actualizado a las 12:18 h.Brasil, Marruecos, Alemania, Namibia o Angola. Los nuevos vecinos que acoge el municipio de Mos han dejado de hablar todos la misma lengua. Para poner orden en esta torre de Babel el Concello organiza tres veces por semana cursos de español para ellos con el objetivo de mejorar su integración en el municipio.
El número de alumnos de estas lecciones, que son gratuitas, varía según los días así que la profesora, Beatriz Suárez, tiene que adaptar sus clases dependiendo del nivel y de si están alfabetizados. Sus edades van desde los 18 años del joven de Ghana a los 34 del de Alemania.
Esta posibilidad de aprender el idioma, que se imparte en el Centro de Desarrollo Local CDL los lunes, jueves y viernes, es solo una de las iniciativas del Concello para integrar a los nuevos vecinos.
Junto a las clases de español se puede acceder también a información de tramitación de residencia o temas de empleo. «Acuden a nosotros muchos rumanos y magrebíes para informarse de los cursos que pueden hacer para encontrar un trabajo», comenta la responsable del Plan de empleo de inmigrantes extracomunitarios, Cecilia Albarenca.
El plan se acerca también a los colegios e institutos de Mos con el objetivo de informar a la población inmigrante y fomentar el respeto de los niños del municipio. Desde el pasado mes de noviembre y durante este enero, todos los interesados pueden pasarse por el CDL para informarse de los trámites que necesitan hacer para participar en algunas de las actividades. El servicio cuenta con una abogada para los temas legales y tramita temas sociales con la concejalía correspondiente del Concello.