Un solo trabajador reparte las cartas del casco urbano de Salvaterra desde hace cuatro años a pesar de que en este tiempo su población se ha duplicado
27 dic 2007 . Actualizado a las 11:23 h.Neruda lo hubiera tenido difícil de vivir en Salvaterra. Su cartero no hubiera trabado una amistad como en la obra de Antonio Skármeta con el escritor debido al trabajo que se le acumula. La realidad en estos casos casi supera la ficción, porque el reparto diario de la correspondencia para casi 3.000 vecinos a manos de un solo hombre parece de película.
El protagonista de la obra sería Ricardo Fernández, un trabajador de Correos que cubre el casco urbano del municipio desde el año 2004. En todo este tiempo, pese a que a él no le han salido súper poderes, la población se ha duplicado y con ella el trabajo. De los cerca de 1.300 vecinos que atendía cuando empezó, ahora ha pasado a repartir sobres para casi 3.000.
El sindicato UGT puso esta situación en conocimiento de la Jefatura Provincial de Correos con el fin de que hiciera un estudio del servicio y aumentara el personal, pero «Correos da la callada por respuesta y en el servicio se están produciendo continuos retrasos de entrega en la correspondencia», según el sindicato.
Entre 700 y 1.000 cartas
Mientras tanto, Ricardo Fernández continúa recorriendo las calles de Salvaterra con su moto todos los días de 7.00 a 15.00. «Cando marcho de vacacións veñen dúas persoas a cubrirme porque o traballo é demasiado», comenta el cartero.
Calcula que en total lleva entre 700 y 1.000 cartas todos los días, un trabajo «que debería de facer polo menos dúas personas», según el trabajador de Correos. Tanto sindicatos como trabajadores se han puesto en contacto con el alcalde del municipio, «que nos ha asegurado su colaboración para solucionar el problema», aseguran desde UGT.
La situación del cartero ha empeorado con la reciente huelga de Correos, que reclamaba entre otros puntos un aumento de personal. Ahora mismo en el municipio hay más de 6.000 envíos parados ya que el paro fue secundado tanto por los repartidores como por el personal de oficina, los únicos de toda Galicia junto con los de Mondariz.
Para aliviar esta situación Correos ha enviado dos trabajadores de refuerzo por esta temporada. En el municipio de Mondariz las consecuencias de la huelga han dejado una situación parecida, con miles de cartas almacenadas sin repartir. Los refuerzos en este caso también están sirviendo para que el servicio recupere la normalidad. En este concello el problema de exceso de trabajo solo ha venido provocado, según UGT, por la huelga, «ya que la población allí no ha crecido tanto como Salvaterra».