El Celta ha marcado 16 de sus 20 goles en la segunda parte

Juan Villar

VIGO

Una característica común a los partidos del Celta de esta temporada es que los goles llegan casi siempre en las segundas partes. Más de las tres cuartas partes de los tantos logrados por los celestes se registraron tras el descanso.

El equipo de López Caro espera cambiar esta dinámica para no tentar tanto a la suerte en los últimos minutos. Por ejemplo, los cuatro últimos puntos conseguidos en Balaídos se salvaron en los siete minutos finales ante el Nàstic y el Sevilla Atlético.

Los vigueses han logrado en casa 12 goles en ocho partidos. Sólo dos los consiguieron en la primera parte: frente al Xerez y ante el Numancia. Fuera de casa ocurre algo similar: seis de las ocho dianas fueron en la segunda mitad. La única vez que se adelantó en el marcador antes del descanso fue en Albacete y al final acabó empatando.

Las únicas victorias célticas esta temporada llegaron siempre con goles en la segunda parte: la primera fue gracias a un gol de Núñez en el minuto 55 de partido en El Ejido; los dos goles contra Las Palmas fueron también en el segundo tiempo (Okkas, 52 y 57); el triunfo ante el Xerez se consumó en los minutos 80 y 84 con tanto de Diego Costa y Mario Suárez; el 0-1 de Gijón lo materializó Okkas a los 17 minutos de la segunda mitad; Perera logró el gol de la victoria en Alicante en el minuto 56 y el último partido ganado, contra el Sevilla Atlético, se consiguió dándole la vuelta al marcador en los siete minutos finales con Perera y Quincy como autores de los tantos.

La interpretación de este dato se puede hacer desde dos ángulos: el positivo indicaría que el equipo está en buenas condiciones físicas y por eso llega con fuerza a los minutos finales, pero el punto de vista negativo sería que los celestes salen relajados o conservadores al principio.