La mayoría de los jugadores del Celta optó ayer por el silencio después de la derrota en el Ramón de Carranza. Tan solo los dos mediocentros dieron su punto de vista sobre el partido. Y lo hicieron para pasar página, reconociendo que no habían estado a su mejor nivel. También para esquivar cualquier polémica arbitral. Aún sintiéndose perjudicados en ningún momento quisieron responsabilizar al colegiado de la derrota.
El tinerfeño Vitolo comentó que «nos vamos tristes por la derrota, por como ha sido. Pienso que ellos tampoco han sido superiores para perder 3-1. Hubo algunos errores y las decisiones arbitrales nos condicionaron pero lo único que podemos hacer es pasar página y seguir trabajando».
El chicharrero repasó su película del encuentro indicando que «el fútbol es llegada y ocasiones de gol y prácticamente no nos llegaron, pero su primer gol nos condicionó. Nos fuimos arriba para sacar el resultado adelante pero no pudo ser. Sabíamos que alguna vez tenía que llegar la derrota y lo único que debemos hacer es mirar para adelante».
Preguntado por la actuación del colegiado, habló de la presión que había ejercido la grada: «Pienso que el árbitro se dejó influenciar por el ambiente pero como no se pueden cambiar las cosas no vale quejarse ni nada pero sí es cierto que nos han pitado muchas faltas en contra y la mayoría de las decisiones eran en contra».
Para Vitolo el partido ante el Cádiz fue el último del año 2007, ya que vio la quinta amarilla y tendrá que descansar el domingo ante el Granada 74. «No me gusta perderme ningún partido pero las reglas son así y lo pasaré fatal viendo el partido en la grada pero esperemos conseguir un resultado positivo para irnos de vacaciones».
Su compañero de ubicación Mario Suárez habló de un primer tiempo igulado y de una segunda mitad de color amarillo: «En la primera parte ha estado mucho más igualada la cosa y hemos tenido nuestras ocasiones como mi falta que sin llega entrar pudo cambiar el partido o un penalti claro a Fabián Canobbio pero en el segundo tiempo ellos han sido mejores y nos han ganado».
El jugador cedido por el Atlético de Madrid también fue uno de los amonestados. Mario habló de su tarjeta y de la actuación arbitral: «En la acción de la tarjeta llego tarde y lo golpeo, pero no podía hacer otra cosa. Después en el tercer gol hay una falta clara a Fabián Canobbio y en el segundo tanto no sé. No me gusta hablar de los árbitros, pero hay cosas raras».
Mario Suárez estrelló una falta en la cruceta en la recta final del primer tiempo que pudo cambiar la suerte del partido. El próximo domingo estrenará nueva pareja de baile.