El grupo vigués El Odio y los Seres Queridos publica su primer disco tras alcanzar una gran difusión a través de Internet
16 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El pasado 10 de diciembre salía a la venta el primer disco de Elodio y los Seres Queridos, un trabajo que en gran parte ya ha tenido un gran repercusión en toda España gracias a su difusión por Internet. Esto que tienes delante ha sido editado a través del sello Grabaciones en el mar. El vigués Eladio Santos es el alma máter de este proyecto.
-¿Cambian las cosas por el hecho de tener un disco?
-Cada vez menos, es el objeto más que nada y con el título que tiene era necesario, pero la mayor parte de las canciones ya están muy oídas y difundidas.
-Por esta misma razón, ¿llega tarde esta publicación?
-No, llega en un buen momento porque somos capaces de defenderlo mejor en directo. Cuando iba a salir hace un año, no seríamos capaces de defenderlo tan bien. Hemos tenido algunos cambios que han resultado fundamentales. Antes llevaba la caja de ritmos con los pies y me desconcentraba mucho. Ahora, se encarga Marcos Vázquez y me ha liberado mucho, además el grupo está más compenetrado.
-¿Es ahora un grupo?
-Sí, yo siempre digo de coña que soy el líder absoluto, pero es verdad que un grupo siempre es un grupo, y no puedes tratar de que toquen de cierta manera. A mi me pasaba con los baterías, que siempre acababa tocando para ellos y por eso decidí prescindir de ellos.
-Está entonces totalmente relajado con este proyecto.
-Sí, yo lo dirijo y lo impulso porque llevo casi todo.
-¿Por qué entró Grabaciones en el mar en este proyecto?
-Les gustó el disco y me llamaron. A mí me ganaron por las ganas que pusieron por sacar adelante este proyecto, lo único que les pedí fue que una vez llegados a un acuerdo, el disco saliera sin más retrasos.
-¿El disco refleja lo que es el grupo en directo?
-Procuro que no coincidan ambas cosas porque son dos formas diferentes de trabajar y, de hecho, los músicos no son los mismos en su totalidad. Un disco no puede reflejar lo mismo que el directo, necesitas llegar por otro camino al mismo sitio.
-Porque aquí estamos hablando de un disco en el que las canciones se defienden solas.
-Claro, porque nosotros no tenemos que respetar nuestro sonido y menos en la era de las cien mil posibilidades en un ordenador. Para ser libre de verdad como creador tienes que librarte de ti mismo, no puedes estar pensando en que tienes que ser fiel a algo.
-¿Le molesta que le califiquen de cantautor?
-No lo sé, creo que no hay ninguna pose, ni ninguna actitud propia de cantautor, porque al fin y al cabo es alguien que hace sus canciones. El método es el mismo aunque el que haga las canciones forme parte de un grupo.
-La pasada semana, en La Riviera de Madrid, el público acabó coreando las canciones.
-Sí, creo que las canciones están para ser cantadas, no sólo para ser oídas; es cuando empiezan a formar parte de la música popular. Es por eso que procuro que la gente cante en los conciertos. Además estábamos con Deluxe, que les debemos mogollón porque haremos la gira con ellos, eso cambia mucho los cosas porque sabes que acudirá mucha gente.
-Xoel fue quien le empujó a dar este paso.
-Sí, fue él quien me dijo que había que hacer algo con este material.
-El disco tiene un aire melancólico, ¿está de acuerdo?
-No, es muy vitalista. Más que ser positivo o negativo, a mí me gustan las letras trascendentales y en este disco hay frases muy rotundas. Tiene un toque místico, y no sé por qué, quizá porque lo grabó Juan de Dios. Además yo canto de una forma relajada y eso puede influir en la forma de transmitir las canciones.
-Su larga trayectoria musical, ¿de qué le ha servido?
-Presumo de que no soy monolítico y de que aprendo de todos. En Medusa aprendí mucho a tener una disciplina, y con Tony Lomba aprendí a llegar a los límites. Eso está en este disco.