Comida y sonrisas sobre ruedas

VIGO

Veinticinco mayores de As Neves disfrutan del programa de la Xunta «Xantar sobre rodas», que lleva a sus domicilios gratis la comida preparada de toda la semana

11 dic 2007 . Actualizado a las 12:42 h.

Cuando Olga se entera de que unos periodistas van a visitarla se pinta los labios y saca las perlas. En las casas perdidas de algunas parroquias de As Neves las caras nuevas son casi un motivo de festejo. Por eso cada lunes flotan sonrisas con la llegada de los trabajadores de la empresa de comida que participa en el programa Xantar sobre rodas. Este proyecto, que As Neves comenzó de forma casi experimental hace tres años, ha pasado ya a manos de la Xunta y se ha extendido hasta llegar a 25 familias.

El objetivo es facilitar la vida de Olga, María, Juan y Rosa para que la hora de la comida esté protagonizada por un menú equilibrado y no suponga trabajo. Aunque cada uno necesita un tipo de ayuda diferente, todos agradecen las sonrisas que llevan las visitas y la caja con el menú de la semana. Un método que les evita tener que desplazarse a hacer la compra, una tarea que muchas, ya que la mayoría son mujeres, no pueden realizar.

Adaptado a las dietas de cada uno, los platos envasados al vacío se quedan en las neveras de las casas con el día asignado para cada comida. Juan lo coloca y organiza su semana, que de otro modo sería complicado por la dificultad de acceso a su vivienda.

Cambios

Mientras llega el reparto a la casa de Olga, la asistenta que se encarga de recoger y limpiar ya ha dejado la casa preparada y lista para el día siguiente. «Eu como de todos os pratos que me mandan», asegura Olga Martínez mientras sale hasta la calle a despedir a todos con carcajadas y buenos deseos.

Pese a que a María también le gustan todos, reconoce que a veces ayuda a los dos platos con alguna «cosita» que le lleva la familia. Sus problemas para poder caminar le impiden prepararse la comida y por eso necesita la ayuda de Ana María Caldas, una de las cuatro asistentes. «Non me chega moito co que me traen pero agradezo igual a axuda porque case non podo camiñar», comenta María Soto.

La trabajadora visita esta casa después de terminar su tiempo con Rosa, a quien ayuda a tomar el pescado. «A min no me gustan as patacas que me mandan pero o pan si que o podo tomar sola», comenta esta vecina desde su silla de ruedas. Pese a que su marido Jose podría sumarse al programa de Xantar sobre rodas, él prefiere hacerse su comida.