«Yo aquí agarrado paso mucho miedo»

La Voz

VIGO

11 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Vigo es una de las ocho ciudades españolas en las que más golpes de chapa se producen. Lo dice un informe de la patronal del seguro, Unespa, aunque el estudio podría firmarlo cualquier vigués: tanto los que se juegan la carrocería de su coche en cada esquina, como los que se juegan la carrocería propia a bordo de un Vitrasa. Como Ignacio Larriba, un vigués de 72 años que utiliza regularmente el autobús para ir de Teis al Xeral. Le acompaña la muleta con la que compensa su lesión de cadera, que en el autobús le suele servir de pasaporte hacía una asiento libre. «La gente cuando te ve con la muleta, normalmente, te deja el sitio. Aunque hay de todo y alguna vez me toca ir agarrado, y la verdad es que así paso mucho miedo», explica, antes de culpar de ello a los vigueses. «Los conductores del Vitrasa demasiado hacen. Yo antes iba con mi coche, ahora no puedo, y la verdad es que conducimos muy deprisa y respetando poco. Y me incluyo», sentencia.

A su lado, María Sanchís, la joven que le ha dejado el sitio a Ignacio, no lo tiene tan claro. «Es verdad que la gente se pasa bastante con el coche, pero muchas veces, los de Vitrasa van como locos. Me pasa en el bus del campus, que a veces, no sé si es que llega tarde o qué, pone a la gente contra la ventanilla en las curvas», apunta.

«Vamos algo más deprisa si la gente va toda sentada, pero por lo general se conduce suave», explica a su vez el conductor, que tarda poco en encontrar en plena Travesía de Vigo ejemplos de las trampas a las que hace frente a diario: «Mira aquellos coches en doble fila, o ese que aparcó atravesado en la rotonda. Hay que frenar y esquivarlos. Y luego que nadie respeta la preferencia. Si no te lanzas un poco, no te dejan pasar, y luego vienen los sustos», concluye, sin perder de vista los peligros del tráfico vigués.