El jerarca celeste espera debate en la junta general pero sin tensión. También destaca la receptividad que ha encontrado en sus primeros contactos.
-¿Cómo se presenta la junta general?
-Creo que la gente está ansiosa de que se le aclaren las cosas y nosotros tendremos que dar explicaciones.
-¿Tranquila o caliente?
-No hay graves motivos para que sea caliente teniendo en cuenta que hemos dicho siempre con mucha claridad como están las cosas y hemos puesto por delante que cualquier persona que quiera saber datos puede ir a la sede del club con personas expertas en auditorías que no le pondremos ninguna pega.
-¿Se espera oposición?
-Creo que hay gente que puede cuestionar la gestión, pero nadie podrá dudar de que los números son los que son y que lo hemos hecho con una claridad y una transparencia tremenda.
-¿Qué percibe en el celtismo después de dar a conocer la frialdad de los números?
-Yo percibo mucha preocupación. Se pregunta a partir de este momento qué pasa. Siento que la gente está preocupada y querrá saber del tema y querrá saber qué posibilidades tenemos y ahí estaremos para contarles y decirles cuál es la proyección.
-¿Hay receptividad por parte del Concello?
-La hay, pero el problema es que las cosas se tienen que ir concretando. Yo creo que exponiendo el problema con mucha claridad, diciendo cuál es y qué soluciones puede haber, la gente lo tiene que entender y las instituciones también.
-Caixanova es la pieza angular en la negociación.
-No. Es una de las importantes pero no la angular, aunque por su peso específico en Vigo tiene un papel preponderante.
-Citroën ha sido el primero en dar el paso.
-En el convenio de publicidad que teníamos con ellos figuraba que si el equipo bajaba a Segunda el espónsor nos pagaría la mitad y no ha sido así. Hemos hablado con ellos y nos mantienen las mismas cantidades que si estuviéramos en Primera. Le estamos agradecidos. Es un espaldarazo en todos los sentidos.