Horacio Gómez, ex presidente del Celta, fue el blanco de la mayor parte de las justificaciones de la deuda que ayer realizó Carlos Mouriño. El ex presidente céltico ha preferido guardar públicamente silencio hasta que se celebre la asamblea de accionistas del club en los primeros días de diciembre. Tras esta junta general, tiene previsto ofrecer una rueda de prensa en la que aclarará todos los temas en los que se ha visto salpicado.
El ex dirigente dejó el club en manos de Mouriño tras lograr la clasificación para la Copa de la UEFA hace dos temporadas. Uno de los temas más comentados en estos días ha sido el de las actas de Hacienda y los derechos de imagen por los que el Celta tendría que pagar una cantidad cercana a los 18 millones de euros (tres mil millones de pesetas) y que nunca fueron incluidos en la deuda del club hasta ahora. Fuentes próximas al anterior Consejo revelan que estaban reflejados como una «salvedad» en la memoria de la auditoría, que es algo que realizan en sus ejercicios económicos multitud de clubes españoles, como también se incluía la capitalización de la cantera. En este apartado se apunta que además Hacienda todavía no ha cobrado porque aunque tengan indicios de que pueda hacerlo, hasta ahora eso no ha sucedido.
Mouriño no atacó directamente la figura de Horacio Gómez ni de los responsables anteriores pero sí incidió en que fueron los gestores de la anterior etapa los que cometieron diversas irregularidades. Entre ellas se apuntó la inclusión como activos de jugadores que ya no estaban en el club como Catanha o Méndez. Las fuentes consultadas, cercanas al anterior presidente, explican este procedimiento indicando que figuraban como cedidos y por ese motivo no supuso ninguna irregularidad ya que en esa situación podían seguir amortizándolo durante el tiempo de duración del contrato ya que no queda por completo desligado del club vigués hasta que fuese traspasado. Además señalan que este punto ya podía haberlo reseñado en el pasado balance económico y sin embargo se pasó por alto hasta esta fecha.
También sobre las reclamaciones de impagos de ex jugadores como Juan Sánchez, José Ignacio o Nagore dichas fuentes señalaban que esta deuda no debía estar acreditada y que no era tangible, pudiendo deberse a primas o cantidades que pueden ser entendidas de diversas formas poniendo como ejemplo que una prima pueda ser doble o simple.
Los miembros afines al anterior presidente consideran que se está intentando por parte del actual Consejo «borrar» la imagen de la anterior etapa que consideran ha sido la más gloriosa deportivamente de la historia del club. También recuerdan la situación en la que Horacio Gómez asumió la presidencia y apuntan a modo de ejemplo que en el año 1999 pagaron primas por el ascenso que el Celta había alcanzado en 1992 bajo la presidencia de Ignacio Núñez. Por último señalan que la deuda ha sido engordada de forma intencionada para este ejercicio.