La gestión económica del plan de marisqueo en la ría de Vigo enfrenta de nuevo a los dirigentes de las cofradías y asociaciones de mariscadores a flote. El conflicto no se extendió a los marineros, que ayer, tras la decisión adoptada por la asociación de cofradías de dejar de costear los vigilantes, faenaron normalmente, realizando sus controles en los puntos marcados por las cooperativas Cíes Artesanais y Mar do Morrazo y los pósitos de Cangas y Redondela.
La asociación decidió ayer por la tarde mantener tres vigilantes, que estarán en Arcade, Tirán y Canido. El resto de los controles los pagarán las citadas cooperativas, Redondela y Cangas. Estas dos cofradías acordaron la semana pasada darse de baja en la asociación.
Su intención es crear una nueva entidad, cuya figura jurídica está todavía por definir, en unión de Cíes Artesanais y Mar do Morrazo. Sumarían así algo más de 200 barcos de un total de 370 con permiso para el marisqueo a flote.
La asociación de cofradías, que agrupa ahora a los pósitos de Arcade, Moaña, Baiona, Vigo y Vilaboa, justifica su decisión de reducir de 9 a 3 los vigilantes que está dispuesta a pagar argumentando que el resto de las entidades no está aportando el 4% de las ventas que históricamente se destinan a la financiación del plan.
El sector empezó a negociar, por otra parte, el plan de marisqueo del próximo año. No se alcanzó un acuerdo entre las dos partes enfrentadas, por lo que cada una presentó a la Consellería de Pesca su propio plan. la conselleira dijo ayer en Vigo que si finalmente no llegan a un consenso, será de nuevo Pesca, al igual que el año pasado, la que decidirá los topes y días de trabajo.
Según admiten los representantes de ambas partes, los dos planes presentados son prácticamente iguales. El desacuerdo está en la composición de la comisión que se encargaría de a gestión económica.
Los críticos (las dos cooperativas, Cangas y Redondela), proponen una comisión integrada al 50% entre los dos sectores. La asociación de cofradías es partidaria de que este integrada por un representante de cada entidad. De esta forma, denuncian los críticos, logran una mayoría que no tienen en el mar ni en el volumen de ventas.
La estimación de capturas en 2007 asciende a algo más de 500.000 kilos de almeja, berberecho y carneiro. Los críticos afirman que los mariscadores que representan son el 60% de los marineros y venden el 75% del total.