Los especialistas no se ponen de acuerdo sobre la fecha exacta en la que nació esta jerga argentina de origen carcelario, a la que tanta vida ha dado el tango. Tanta fuerza tiene este argot que los diccionarios específicos se cuentan por docenas. El último en salir del horno ha sido el de César Tamboniri. Ayer lo presentó en sociedad en el stand que el consulado argentino ha abierto en Expogalaecia.
Odontólogo de profesión, Tamborini reside desde hace 16 años en un pueblo de León. Un poco su afición literaria y un mucho la nostalgia le llevó a zambullirse en el inmenso mar del lunfardo en busca de antiguas y nuevas palabras. Explica que, al margen de que éstas no paran de crecer, cada uno hace su propia interpretación de los términos.
Cuenta también que existe un lunfardo puro, que se corresponde con el lenguaje que empleaban los delincuentes para comunicarse entre ellos y que el resto no les entendiera. Fue el tango, que lo adoptó como propio, el que extendió esta forma de hablar. Claro que primero tuvo que triunfar en París (el tango, digo) porque antes de llegar a Europa era una música proscrita en según qué clases sociales en Argentina, que la consideraban prostibularia y arrabalera.
Le pido a César Tamborini que elija una palabra de su diccionario. Una sola. Después de reconocer que es muy difícil se decanta por boliche, que traduce por lugar de reunión de la gente. Precisamente mucha gente reunida era lo que ayer había en el Ifevi. Tanta que el bochinche (jaleo) impedía chamuyar (hablar en voz baja). El fin de mamba (fiesta) lo pusieron Sergio Veloso y su repertorio de tangos. Por ejemplo, Garufa. Bien vale el primer verso de esta pieza de Roberto Soliño y Víctor Fontaina para explicar el lunfardo:
Del barrio La Mondiola sos el más rana, / y te llaman Garufa por lo bacán; / tenes más pretensiones que bataclana /que hubiera hecho suceso como un gotán.
Fue la de ayer una jornada intensa en Expogalaecia. En la agenda no quedaba un hueco libre. El apartado gastronómico, como corresponde a un salón turístico, estuvo muy presente. Asturias y Tenerife fueron los protagonistas en este apartado. Sendas degustaciones demostraron que las fabes y el mojo picón son perfectamente compatibles.
También fue ayer el día de presentar el IV Congreso Internacional de los Caminos de Santiago como elemento de desarrollo de la cultura y el turismo en el noroeste peninsular. El encuentro se celebrará el próximo mes de abril en la localidad lusa de Penafiel. Alberto Fernando da Silva, presiente de la Cámara Municipal, aprovechó la cita para presentar en sociedad algunos de los bocados más dulces de la cocina de la localidad.
Hubo también tiempo para sortear las diez escapadas que propone Disfrutar Vigo. El sorteo se realizó en presencia de Santi Domínguez y Sergio Romón. Los agraciados fueron: Maximino García, María Henar Fernández, Montserrat Méndez, Héctor Pazos, Gonzalo Prieto, José Rodríguez, Alberto Sanabrias, Josefa Frutos, Diana Rodríguez y Juan Jiménez. El premio consiste en dos noches de hotel en Vigo y un almuerzo a base de marisco en el restaurante El Pescador. Buen apetito.
Las doce son las doce. Sí, ya sé que Perogrullo diría lo mismo, pero... El caso es que el alcalde tenía previsto asistir ayer a un acto militar en Pereiró. El objetivo era rendir honores a los militares fallecidos. Abel Caballero tenía una agenda tan apretada que, en el mejor de los casos, llegaría con diez minutos de retraso. En el Ejército la puntualidad es sagrada vinieron a decir los militares. Total que lanzaron las salvas de rigor, depositaron la corona y, con la misma, dieron media vuelta y abandonaron el recinto desfilando tan marcialmente como habían llegado. Pues eso. Que las doce son las doce. Aquí y en la China Popular.