La buena noticia de que vayan menos aficionados a Balaídos es que los problemas de aparcamiento se han reducido sensiblemente. La pasada temporada el club vigués exponía este motivo como la principal razón para que no creciese el número de abonados de fuera de Vigo que en el global suponía el 22 por ciento de la masa social, el resto tenía residencia en la ciudad.
Otra razón especulativa para explicar la pérdida de abonados podría ser que los resultados del Celta en su campo sigue sin ser buenos. Este año sólo ha logrado cinco victorias en casa en lo que se lleva disputado del 2007. También se podría hablar de razones climatológicas, como que el tiempo ha acompañado en el final del verano y el inicio del otoño y muchos seguidores prefirieron la playa o el campo a acudir a ver a su equipo.
Las expectativas de crecimiento del club van a estar fundamentalmente ligadas a que el Celta recupere cuanto antes su sitio en Primera División.