La Xunta adjudica el estudio ambiental del corredor del Baixo Miño

VIGO

26 oct 2007 . Actualizado a las 11:50 h.

El proceso de construcción de la futura vía de alta capacidad que unirá los municipios de O Baixo Miño ha dado un paso adelante. Política Territorial hizo público ayer, a través del DOG, la adjudicación del estudio informativo y de impacto ambiental de los tramos que aún estaban sin definir de la infraestructura, tras la retirada del proyecto del anterior gobierno. Se trata del enlace entre la PO-350 y Goián, (en Tomiño), así como de la variante de A Guarda, encargadas a G.O.C, por 265.800 euros. Con este trabajo, la Xunta busca redefinir un trazado más «apropiado» para este tramo, objeto de las principales polémicas vecinales y sociales que llevaron a Política Territorial a deshechar el primer diseño. Las plataformas contra el vial, así como los grupos políticos denunciaron entonces el impacto negativo tanto social como medioambiental de la anterior alternativa, así como su afección a la Red Natura y a más de 600.000 metros cuadrados de la zona de concentración parcelaria. Según el anuncio de licitación de este nuevo estudio, el documento deberá estar concluido en catorce meses. El trabajo incorpora además la variante de A Guarda, que tampoco estaba contemplada en el anterior proyecto. Esta circunvalación, de unos tres kilómetros, permitirá retirar de la travesía urbana el tráfico de largo recorrido. La infraestructura tendrá un diseño de corredor, a diferencia del plan inicial, lo que garantizará la posibilidad de su futuro desdoblamiento cuando la intensidad del tráfico lo requiera. La nueva planificación supone además un incremento en el precio de la obra de un cuarenta por ciento, por lo que el presupuesto estimado se sitúa en los 120 millones de euros. La Consellería de María José Caride adjudicó también ayer la redacción del proyecto de construcción del itinerario ciclista a los largo de toda la PO-552, desde Baiona a A Guarda. En este caso a Ingeniería del Noroeste, por un importe de 128.108 euros. El itinerario tendrá una longitud de 30 kilómetros y discurrirá de manera paralela a la carretera provincial. La obra responde a una antigua demanda de los aficionados al ciclismo de todo el área de Vigo. A pesar de ser un lugar muy transitado por los aficionados a este deporte, en las condiciones actuales supone un riesgo para ellos, puesto que hay muchos automovilistas que no respetan las normas de circulación. Será una ruta turística en una de las zonas de la provincia de mayor belleza paisajística y que atraviesa enclaves de alto valor monumental.