Un estudio del Valedor do Cidadán desvela que sólo una mínima parte de los jóvenes que hacen botellón no beben alcohol
07 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Uno de los mayores conocedores del fenómeno del botellón en la ciudad es el Valedor do Cidadán, Luis Espada, quien, basándose en las encuestas afirma que «el 89% de los padres saben que sus hijos lo practican».
El dato procede de un exhaustivo análisis de cien páginas elaborado por su equipo el pasado año en el que también se desvela que el 6% de los jóvenes que participan en estas celebraciones no beben alcohol.
Espada reconoce que la situación es compleja al no existir una ley estatal ni autonómica y que lo ideal sería adoptar una decisión conjunta, teniendo en cuenta que se trata de un fenómeno social global. De momento, no hay unanimidad de criterios y las soluciones son diferentes en función de cada ciudad.
En el caso concreto de Vigo no se han adoptado planes ni medidas en ningún sentido, pese al completo estudio del Valedor, realizado en los botellones de la plaza de la Estrella, Joaquín Lóriga y parque de O Castro.
Conclusiones
En las conclusiones queda claro que este fenómeno se utiliza como precalentamiento hasta las tres de la mañana para, acto seguido, continuar la marcha por los locales.
Un 6% de los participantes vuelve a su domicilio tras la celebración callejera, mientras que el 93% acude a otros pubs situados en las zonas de Churruca (46%) y Areal (35%).
Sólo el 23% de las personas que hacen botellón aprueban su traslado a las afueras de la ciudad. El motivo no es otro que la necesidad de utilizar algún medio de transporte y la dificultad de continuar la marcha en otras zonas con posterioridad. De hecho, más de la mitad, en concreto un 53%, se traslada a pie a esos lugares. El taxi es utilizado por un 22% y sólo un 11% recurre al vehículo propio.
En líneas generales, los intentos de ubicar este fenómeno en las afueras de las ciudades han fracasado porque los jóvenes quieren estar en las urbes, según el Valedor. Coincide con la Federación de Vecinos en que el objetivo es hablar. El motivo viene dado por el ahorro de unos euros, al estar más caras las copas en los locales y no disponer de capacidad adquisitiva. Un aspecto que todavía no se ha podido determinar es si se trata de una moda pasajera como la del guateque y con el tiempo desaparecerá o de un fenómeno estático, que contará con el relevo generacional.
En opinión de Luis Espada, sería conveniente hacer otro estudio para comparar los datos.