Compromiso luso-galaico para inagurar el AVE en 2013

La Voz

VIGO

09 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El tren de alta velocidad entre Vigo y Oporto estará listo en el 2013, un año después de que funcione el AVE con la Meseta. Este compromiso fue ratificado por la comunidad de trabajo Galicia-Norte de Portugal en la reunión que este fin de semana se celebró en Oporto, y que fue dado a conocer por el presidente de la Xunta y por la conselleira de Política Territorial.

Emilio Pérez Touriño y María José Caride recordaron que este fue el acuerdo asumido por los gobiernos de España y Portugal en la cumbre de Badajoz, donde se consideró que la línea Vigo-Oporto tendrá la misma prioridad que la de Madrid-Lisboa.

Touriño y Caride aprovecharon el desplazamiento para participar en la Universidad de Verano del Partido Socialista Portugués en Vila Nova de Gaia. En este foro, la conselleira aseguró que «la futura línea de AVE entre Galicia y Portugal está llamada a modificar las pautas de movilidad en el Eje Atlántico dado ya que reducirá a sesenta minutos el tiempo de viaje entre Vigo y Oporto», algo ahora mismo inimaginable.

Pasajeros y mercancías

A juicio de la responsable gallega de infraestructuras, la línea, de tráfico mixto de mercancías y pasajeros, permitirá ganar competitividad a la eurorregión de manera que no quede aislada de las grandes redes de conexión ferroviaria europea. La Comunidad de Trabajo estima que la futura línea entre las dos principales ciudades de la eurorregión absorberá la tercera parte del tráfico de pasajeros y el 15% de las mercancías.

Una vez que existe acuerdo político, la Xunta cree necesario que se inicie la tramitación de la declaración de impacto ambiental del tramo entre Vigo y O Porriño antes de que finalice el año 2007. También debería iniciarse la información pública del estudio informativo desde O Porriño a la frontera portuguesa en los meses que restan del año en curso. Caride cree que ambas iniciativas permitirían alcanzar el objetivo de que todas las obras estén en ejecución en el 2010 a fin de que tres años después sea una realidad la alta velocidad entre Galicia y la mayor ciudad del norte de Portugal.

Teniendo en cuenta el panorama actual del transporte ferroviario entre Vigo y Oporto la posibilidad de viajar en sesenta minutos provoca casi incredulidad a ambos lados de la frontera. El tren que conecta ambas ciudades emplea más de tres horas, lo que conlleva un escaso nivel de ocupación.

Precisamente por ello hace un año estuvo a punto de desaparecer, lo que se impidió por la oposición que se produjo tanto en Galicia como en el norte luso. Se daba por seguro que la desaparición de esta línea no sólo no contribuiría a impulsar el AVE sino que podría ser un freno, algo que entendieron los responsables ferroviarios.