En Valencia existe el Tribunal de Aguas. En Galicia no, porque nunca ha habido escasez del líquido elemento. Pero la Xunta ha tenido que zanjar la disputa que mantienen dos comunidades de regantes de Moaña sobre un manantial. «Hay agua para todos», dice José Graña, uno de los afectados por la controversia.
Augas de Galicia ha establecido que la comunidad de A Tribuna, formada por seis regantes tiene derecho a explotar un manantial de Paradela a razón de 0,08 litros por segundo, con un volumen máximo de 2.520 metros cúbicos al año. El destino son más de seis mil metros cuadrados de huerta y frutales.
Por su parte, la Comunidad de Regantes de la Fonte de Meixoeiro y la Fonte de Raimonde ha recibido autorización para aprovechar el agua sobrante de la fuente y del lavadero del Meixoeiro. El volumen autorizado por Augas de Galicia es sensiblemente superior al de los regantes de Tribuna. Los 44 usuarios de esta comunidad podrán aprovechar 0,61 litros por segundo, con un volumen máximo de 19.237 metros cúbicos. El destino es el regadío de 4.801 hectáreas destinadas a prado y huerta.
Veinte años
En ambos casos, las concesiones son por el período de veinte años. Ambas comunidades han mantenido un litigio por el aprovechamiento del agua del acuífero de la zona. La disputa se remonta a la construcción de la vía rápida, llamada actualmente Corredor do Morrazo.
El 3 de febrero del año 2006 Carmen Gestido, en nombre de la Comunidad de Regantes de Fonte do Meixoeiro y Fonte de Raimonde presentó la solicitud de concesión de las aguas del manantial.
El 14 de julio María Teresa Martínez Gayo, en nombre de la comunidad de A Tribuna presentó alegaciones. «No queríamos que les impidiesen regar a los vecinos sino que tuviesen en cuenta que nosotros también habíamos presentado una solicitud para regar porque las obras del corredor nos habían perjudicado», recuerda José Graña, esposo de María Teresa Martínez Gayo, que subraya que «nosotros cogemos el agua de un pozo que está 17 metros más abajo de la fuente del Meixoeiro. Antes de que se construyese la carretera daba mucha agua».
Excavadoras
Las obras del Corredor do Morrazo afectaron a los manantiales de Fonte de Meixoeiro, Fonte de Raimonde y otros. Los vecinos tradicionalmente recogían el agua de estos manantiales. Primero para beber y luego, cuando llegó el agua del servicio municipal, para regar sus fincas.
El manantial es muy antiguo. la vicepresidenta de la comunidad de regantes de Meixoeiro dice que está acreditado que los vecinos ya lo utilizaban en 1659. Nunca había habido problemas hasta que en mayo del 2004 las obras comenzaron a secar los manantiales que las excavadoras encontraban a su paso.
Debido a las quejas presentados por los regantes la empresa constructora Corsan-Coviam construyó unas arquetas de captación en la cuneta de la vía rápida.