La vuelta anticipada tiene como objetivo retomar la fabricación del monovolumen C4 Picasso en sus dos versiones de siete y cinco plazas.
21 ago 2007 . Actualizado a las 11:56 h.La sirena que marca los turnos de trabajo en la planta de PSA Peugeot Citroën volvió a sonar ayer a las seis de la mañana en Balaídos, después del silencio vacacional de poco más de 20 días.
Casi la mitad de la plantilla (alrededor de unos 4.000 trabajadores) se incorporó al trabajo en los turnos de mañana y tarde para retomar la fabricación en la línea de montaje del monovolumen C4 Picasso en sus dos versiones de siete y cinco plazas.
Fue una vuelta anticipada, por exigencias del mercado, que sólo afectó a la citada línea de producción. El resto de la plantilla, y la mayoría del cuadro directivo del centro, incluido el propio director, Pierre Ianni, se incorporarán en tiempo y forma el próximo lunes 27.
La vuelta a la actividad transcurrió ayer con absoluta normalidad, tanto en la factoría de PSA como, en el resto de la red de proveedores de la planta, que también se incorporaron anticipadamente para el aprovisionamiento just in time de piezas del modelo estrella de la marca Citroën.
A la entrada de Citroën, en el cambio de turno de las dos de la tarde, el que más y el que menos se quejaba de lo cortas que este año han sido las vacaciones de verano. «Los días no los pierdes, yo los voy a recuperar en septiembre, pero la vuelta siempre es dura y el descanso siempre sabe a poco», afirmó Manuel, de 39 años y un veterano ya en una plantilla en la que se percibe con claridad el cambio generacional. Jesús, de 25 años, y con un contrato eventual, se mostraba más animado por lo que, en su caso, suponía su estreno en el trabajo. «No me importa empezar a trabajar hoy, ojalá me vuelvan a llamar cuando se me acabe este contrato», explicó.
La plantilla de PSA en Vigo es una de las más numerosas del grupo francés con algo más de 9.000 efectivos en nómina, repartidos en tres turnos.