El PSOE castiga ahora al PP sin darle más espacio en el Concello

VIGO

vigo | El alcalde de Vigo ha decidido abandonar su política de talante con la oposición. Según confirmó ayer el portavoz socialista, Carlos López Font, la oposición popular no dispondrá finalmente de la mayoría de la planta octava del Concello como sede del grupo más numerosos (13 de un total de 27) y del elevado número de asesores y administrativos con que cuentan (diez en conjunto).

El recorte en los medios del PP se conocía ayer poco después de terminar un pleno bronco en el que se produjeron duros enfrentamientos entre el portavoz popular, José Manuel Figueroa, y varios concejales socialistas, principalmente el propio Font y también Carmela Silva e Isaura Abelairas. El punto culminante llegó cuando los ediles del PP se ausentaron al debatirse una importante modificación de crédito que no conocían fuera del orden del día.

Criterios opuestos

La demanda de disponer de toda la planta octava la plantearon los portavoces del PP nada más celebrarse las elecciones. Adujeron que dado el elevado número de concejales y de personal auxiliar necesitaban más espacio del inicialmente asignado. La petición fue buen acogida por el PSOE mientras el Bloque la rechazaba desde el principio.

Los nacionalistas dejaron claro que ellos tenían intención de mantener su oficina en la planta octava porque allí acuden muchos vecinos tras una tradición de años. A juicio del Bloque no es lo mismo pedir información en la sede del grupo que a los concejales del gobierno en sus despachos.

En una línea bien distinta, los socialistas se mostraron conciliadores. Garantizaron al PP que les cederían sus despachos en la octava e incluso Caballero ofreció personalmente a Corina Porro coche oficial. Para realizar este ofrecimiento el alcalde desoyó las voces de su grupo que alentaban que tantos medios para el PP sólo servirían para que pusiera mayores obstáculos a la gestión del gobierno.

Las cosas para el grupo popular empezaron a torcerse hace dos semanas cuando tuvo lugar el denominado pleno de organización. Se trata de la primera sesión de todas las corporaciones y en ella se decide el número de liberados, los medios de los grupos, salarios de concejales y en general la estructura del conjunto de la corporación.

En aquella sesión el PP recibió el visto bueno a la mayoría de sus demandas (cuatro liberados de los cinco pedidos y los diez asesores y administrativos solicitados) pese a lo cual se abstuvo en el momento de la votación del expediente. Esta decisión provocó un enorme malestar en el seno de los socialistas, que empezaron a cuestionar la cesión de la mayoría de la planta octava. Desde ese momento el PP seguía insistiendo en que se hiciera efectiva la cesión de las oficinas, pero el visto bueno no llegaba.

Grupo dividido

A última hora de la mañana de ayer y tras un pleno especialmente crispado los socialistas desvelaban sus cartas. El portavoz socialista reconocía que no habría cesión de la planta octava; todo lo más, se autorizará al PP la utilización de dos oficinas en la planta segunda, concretamente las que usaban en el anterior mandato el grupo galeguista y una secundaria del BNG.

Acabada la sesión el propio alcalde mostró a los periodistas un documento que supuestamente demuestra que el PP había logrado poner fina a la huelga de jardines de hace dos años ampliando el contrato con la empresa concesionaria. Según Abel Caballero Cespa recibió por este concepto 300.000 euros «lo que supone utilizar fondos públicos para acabar con el paro, algo que ni mucho menos ha ocurrido esta vez», concluyó.