El alijo de 297 kilos de cocaína hallados el pasado viernes en el muelle de Guixar dentro de un contenedor, camuflado entre pescado congelado, era de gran pureza y procedía del puerto panameño de Manzanillo, desde donde fue trasladado al Puerto de Vigo para su distribución en España, según informó ayer Interior. Guardia Civil y Policía Nacional han dado por desarticulada esta organización de narcotraficantes que tenía contactos con un cártel sudamericano que le ofrecía la infraestructura legal de empresas en Galicia dedicadas a la importación de pescado de Sudamérica y Centroamérica como «tapadera para introducir droga en España. En la operación cometa fueron detenidos un agente de la Guardia Civil que ejercía de contacto en el puerto de Vigo para facilitar la entrada de contenedores con droga, así como un ex agente que pasó a la reserva, además de Benito Rial, vecino de Vilanova de Arousa con antecedentes por narcotráfico. Las identidades de los cinco detenidos son S.M.L., considerado jefe de la organización y contacto con los sudamericanos dueños de la droga; F.D., lugarteniente del anterior y destinatario del contenedor; así como F.P.M., J.M.Q.P., y Benito Rial. Aunque la Guardia Civil y la Policía Nacional dan por desarticulada la organización de narcotraficantes, la operación continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones a raíz de la documentación intervenida. Los cinco arrestados serán trasladados a Madrid para prestar declaración ante el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional. Honor cuestionado Por su parte, la Unión de Gardas Civís de Galicia (UGC-Galicia) exigió ayer «escrupuloso respeto» a la presunción de inocencia del guardia civil detenido en el marco de la operación y reclamó, en caso de que el agente detenido resulte ser inocente, «un rápido restablecimiento de su honorabilidad. En un comunicado, la UGC-Galicia afirmó que, en caso de resultar culpable, se depuren todas las responsabilidades. «El mísero sueldo que percibe un agente de la Guardia Civil, no puede en ningún caso servir de excusa para justificar que agentes policiales se vean envueltos en operaciones de narcotráfico porque es una grave corrupción y si se confirma merece una severa sanción», afirma el sindicato en su comunicado.