Aprobar el Plan General es el primero de los asuntos prioritarios que tendrá que abordar el gobierno de Baiona si quiere cumplir el pacto que firmaron el pasado día 14 el popular Jesús Vázquez Almuíña y el independiente Manuel Vilar y que, en palabras del primero, se produce tras atender el lenguaje de las urnas. «Los vecinos usaron su voto para modificar este pleno como creyeron conveniente». La lista de prioridades incluye desarrollar el Plan del Puerto, nuevas instalaciones culturales y deportivas y mejorar los accesos a barrios y parroquias. La de Vilar era la intervención más esperada, sobre todo después de que, un día antes de apostar definitivamente por el PP, se hubiera hecho la foto con el socialista De la Peña, que acarició la alcaldía durante unas horas. Esa circunstancia propició que el independiente acaparara todo el protagonismo. Tanto es así que al término de la sesión no sólo le vitorearon los vecinos que abarrotaban la sala, sino que, cual besamanos, formaron una interminable fila para abrazarle. Vilar fue bastante claro a la hora de explicar porqué apoyaba al PP y no al tándem PSOE-BNG: «Después de reflexionar se impuso la sensatez. Apostamos por un gobierno estable, que es lo que querían los vecinos. Agradezco a socialistas y nacionalistas su ofrecimiento, pero decidimos que lo mejor era pactar con el PP». Pudo decirlo más alto, pero no más claro. Luis Carlos de la Peña, visiblemente contrariado, se limitó a felicitar a Almuíña y a desearle «la mejor de las suertes en el desempeño del cargo». También Xosé Enrique Fernández (BNG) fue escueto: «Haremos una oposición constructiva y esperamos de todo corazón que el pacto sea para defender los intereses de todos los vecinos. Suerte». El cierre lo puso Almuíña, que tendió la mano a todos los grupos para trabajar juntos por Baiona.