Reportaje | Balance de la nueva dirección de PSA Cien días después de llegar a Citroën, Ianni se confirma como un hombre de fábrica, más pendiente de los talleres que de la vida pública y con una única misión: producir coches
09 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.EN BATA DE TRABAJO. Ianni se viste de faena para estar en la planta. En la imagen, en la celebración del del día de salud laboral Después de algo más de tres meses en Vigo, el francés Pierre Ianni, director de PSA Peugeot Citroën, avanza hacia su «aviguesamiento» de forma muy discreta, casi anónima -su rostro es aun desconocido para la mayoría de los ciudadanos-, pese a tener en sus manos el motor más potente de Galicia. Su imagen permanece voluntariamente al margen de los escenarios donde transcurre la vida pública, y sus apariciones mediáticas han sido estrictamente las justas que manda el protocolo. Pero todos los centros de poder político y económico conocen personalmente a Pierre Ianni. El directivo galo ha mantenido durante los últimos meses una apretada agenda de entrevistas con las cúpulas empresariales y financieras de la comunidad que públicamente no han trascendido. El temido «afrancesamiento» pronosticado por los sectores más reticentes a que la directiva de la planta no estuviera en manos de un gallego, en la práctica se ha traducido en un retraimiento de la imagen pública de la fábrica para recuperar lo que en esencia es Citroën: una fábrica que hace coches y emplea a 10.000 personas. El fuerte plan de ajuste económico impuesto por París explica también la desaparición temporal del escenario social vigués de algunas iniciativas con las que la factoría había querido demostrar su implicación en la ciudad. Los trabajadores tampoco han celebrado la tradicional y multitudinaria convención anual de toda la plantilla. Visitas a la planta En su lugar, Pierre Ianni apuesta por enfundarse una bata de trabajo y visitar personalmente los talleres y las líneas de montaje, algo a lo que nadie estaba acostumbrado en la fábrica, pero que ha agradado a los trabajadores. «Había inquietud al principio, pero estamos comprobando que el director está muy implicado en la planta, controla personalmente la producción y ha mejorado aspectos de tipo general», afirma un portavoz del comité de empresa. Los testimonios de los trabajadores confirman que, si de algo puede presumir Ianni, además de alcanzar el récord de producción en la fábrica de Vigo, es de haberse metido a la plantilla en el bolsillo. Y eso que su llegada a la factoría despertó más que desconfianza. «Es cierto, había mucha inquietud, era una persona nueva... Pero la im presión es muy positiva. Se está ocupando de la fábrica y del entorno de proveedores y eso es lo que verdaderamente cuenta», explica un portavoz del comité de empresa de PSA Vigo. No todo son parabienes. Los sindicatos más críticos denotan cierta intención, por parte del equipo directivo, de marcar distancias. «No es la primera vez que, en alguna reunión a la que hemos sido convocados, a la mínima que intentamos argumentar algo nos recuerdan que los dueños son franceses. Eso nunca había pasado antes», cuenta otro representante sindical. En general, los trabajadores creen que, aparte de algunos cambios en las formas, en el fondo todo ha seguido igual en estos cien días de Pierre Ianni al frente de PSA en Vigo. «Hay un continuismo porque el director llegó en pleno proceso de lanzamientos y las líneas ya estaban marcadas de antemano», afirma un portavoz del comité. Incertidumbres Fuera de la fábrica, el cambio en la dirección de PSA también se ha comenzado a notar, sobre todo en el entorno de los proveedores. Fuentes del sector aseguran que existe una buena relación con Ianni, con quien ya han mantenido varias reuniones de trabajo. Pero los proveedores gallegos son conscientes de que se avecinan tiempos complicados y que el futuro va a estar marcado más que nunca por París. A falta de conocer lo que plan estratégico de PSA le deparará a Vigo (modelos, plantilla, proveedores) Ianni, que ha particpado directamente en la redacción del plan, tiene por delante un año histórico, en el que, por primera vez, la planta fabricará medio millón de vehículos.