Las dos caras del comercio justo

VIGO

Crónica | Consumo responsable Empresarios cooperativistas, y voluntarios y trabajadores de oenegés ofrecen a los vigueses una forma alternativa de entender las relaciones mercantiles entre el Sur pobre y el Norte rico

02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?e denomina comercio justo a una forma alternativa al comercio convencional que pretende hacer desaparecer la situación de desventaja que tienen los productores de los países del Sur en las relaciones habituales con el mercado del Primer Mundo. El comercio justo tiene una serie de condiciones indispensables, como el rechazo a la explotación infantil, el respeto a los derechos humanos, o la disminución de la importancia del papel del intermediario. Los vigueses que se consideren consumidores responsables tienen varias opciones en la ciudad para adquirir productos cuyos beneficios están ayudando a mejorar las condiciones de vida en las comunidades productoras. La primera posibilidad se presenta en forma de cooperativa laboral. La tienda MunDos está ubicada en la calle Progreso, 25. «Nosotros creemos en el comercio justo pero consideramos que este tipo de tiendas tiene que hacerse desde un punto de vista empresarial, es decir, nosotros vivimos de ello y nos comportamos como cualquier otro comerciante, salvo en que asumimos los principios del comercio justo», explica José Luis Vázquez, uno de los tres cooperativistas de Promundos. Quizá por ello, esta cooperativa sólo trabaja con productores cooperativistas que mantienen una sociedad de carácter democrático. «Tampoco trabajamos con países donde existen dictaduras». El objetivo básico del comercio justo es que desaparezcan los abusos a los pequeños productores para que así tengan una vida digna. Es por ello que el productor recibe un dinero más justo que en las relaciones comerciales habituales. «Por esto los precios pueden ser algo más caros», afirma José Luis Vázquez, quien recuerda que los intermediarios no se llevan, dentro del comercio justo, las ganancias habituales en el mercado mundial. Crisol La segunda opción nos lleva al número 114 de la calle Camelias. Allí se encuentra el Centro Crisol, un espacio abierto por las oenegés gallegas Amarante e Implicad@s no Desenvolvemento, que actúa como tienda de comercio justo pero también como lugar donde se desarrollan actividades solidarias. «Amarante presta moita atención a la sensibilización sobre consumo responsable porque se queremos cambiar as relacións comerciais é precisa a concienciación da sociedade», explica Sabela Buján, responsable del centro. Es precisamente la gente más concienciada por la injusta relación comercial que existe entre los países ricos y los pobres, quienes acuden a comprar a este tipo de establecimientos. «É xente que entende o por que dos precios, xa que nas relacións que mantemos nós, a porcentaxe que levan os intermediarios é limitada, e os produtores reciben un precio digno que sempre é reinvertido na comunidade de orixe», dice Sabela. La tercera propuesta está respaldada por Intermón Oxfam, con la tienda abierta al público en el número 31 de la calle Ecuador. Intermón, además de ser una de las oenegés más importantes que hay en el mundo, actúa como intermediaria entre las comunidades productoras y los centros de venta en el Primer Mundo. «Nosotros mantenemos la tienda de comercio justo exclusivamente atendida por voluntarios», explica Luis, el responsable autonómico del comercio justo de Intermón Oxfam. Las dos tiendas gallegas de esta oenegé reciben la mercancía directamente de los almacenes que Intermón tiene en Paterna. Al igual que en el caso del Centro Crisol, Intermón tiene como fin prioritario la sensibilización de la población. «No tenemos un único perfil de cliente, hay despistados que entran sin saber qué es el comercio justo, y también mucha gente concienciada en la necesidad de practicar un consumo responsable y justo», explica Luis. Estas tiendas tienen una variada oferta de productos. La alimentación, el textil, la decoración o la juguetería está presente en los establecimientos que se acoge a los principios morales del comercio justo. El café sigue siendo el producto más demandado en estas tiendas, que intentan devolver la justicia a las relaciones comerciales.