«El que está en Ciencias del Mar no es por el dinero»

Alberto Magro VIGO

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

DECANOS DE LA UNIVERSIDAD | Jesús Souza Troncoso CIENCIAS DEL MAR El nuevo responsable de una de las titulaciones más solicitadas del campus ve con optimismo el futuro de una carrera que sigue movilizando vocaciones

19 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?caba de llegar de Harvard, donde pasó unas semanas que incluyeron una incursión investigadora en aguas de Panamá. También acaba de llegar al puesto de decano, que le obligará a trabajar más en tierra y menos debajo del agua. Pero afronta el reto ilusionado con el horizonte que se ve desde la facultad, que es de Ciencias del Mar pero está en el monte. Aunque ni siquiera eso le borra de la cara una sonrisa más ancha que la ría. Jesús Souza sabe que en los próximos años la adaptación a Europa brindará a su facultad la oportunidad de confirmar las esperanzas que Vigo deposita en una de sus facultades estrella. -Ya tenía yo ganas de llegar a Ciencias del Mar. Una de las joyas de la corona, según dicen hasta en la Xunta... -(Risas) Sí, eso dicen... -¿Notan que así sea? -Sí, sí. A nivel institucional, seguro. Siempre nos hacen caso en lo que pedimos, aunque creo que eso les pasa a todas las facultades. También ayuda que Vigo sea un ciudad marina, portuaria, que hace que nuestra facultad tenga mucho gancho. Por eso creo que cuando dicen eso de joya de la corona se refieren precisamente a eso, a que atraemos alumnos no sólo de Vigo, sino también del resto de Galicia, de España y del extranjero, porque siempre cubrimos todas las plazas, incluidas las de Erasmus. La matrícula bajó un poco, pero siguen viniendo muchos alumnos. Además somos una de las poquitas facultades de Ciencias del Mar de España. Hay otras cuatro y somos la única del norte. -Juegan con ventaja: ¿Cómo no va a tener gancho algo tan apasionante y misterioso como el mar? -Claro, claro, así es. Hay un romanticismo que atrae. ¿A quién no le gustaban de niño las películas de Cousteau? -¿Y qué se estudia en Ciencias del Mar? ¿Es sólo biología marina o hay más? -Mucho más. Somos una carrera pluridisciplinar. El alumno recibe formación biológica, de oceanografía física, conoce lo que es el medio marino. Eso creo que son las tres áreas mayoritarias de Ciencias del Mar: todo el tema de estratigrafía (los sedimentos), luego la columna de agua, y además la biología marina. No salen ingenieros, pero sí sacan algo de eso, y además llevan cosas de legislación, de acuicultura. Por eso salen con muchas vertientes abiertas. -¿Por ejemplo? -Pueden adaptarse a muchas cosas, pero al final acaban donde les pone el mercado. Para investigartienes es ir fuera, trabajar mucho, publicar mucho, y luego buscar la reincorporación en Galicia. Si no, tienes opciones como la Xunta, el trabajo en piscifactorías, en cofradías, en consultorías, en gestoras... Hay que buscarse la vida. -Pero supongo que los estudiantes quieren trabajar en investigación marina... -Cada vez menos. Se nota un bajón de la gente que quiere hacer tesis doctorales. Hace años todos los cursos, al acabar la carrera, en septiembre, te venían muchos pidiendo hacer la tesis. En los dos últimos años no ha sido así. -¿A qué se debe? -No lo sé, no lo sé... -Quizá es porque ven la investigación copada... -Puede ser, puede ser. Pero lo que decía, esto es muy vocacional: la gente que estudia Ciencias del Mar no es por el dinero. Hombre, llega un momento que tienes que buscarte un sitio en el mundo y tienes que comer, pero cuando estudias no piensas tanto en eso. Cuando vienes a la Universidad sabes que el trabajo es algo que te ocurrirá a largo plazo, que estás invirtiendo en tu formación. La investigación es muy competitiva. Tienes que trabajar mucho y publicar mucho para que te den una bequita para ir fuera, y seguir trabajando y publicando. Es una carrera a largo plazo. -No tiene mucho que ver con esto, pero le noto un ligero acento brasileño... -(Risas) Qué raro que te hayas dado cuenta... -Viví en Portugal... -Pues sí, soy brasileirinho del todo, sí señor. De Santos. -Y cómo acabó aquí. -Mi padre es gallego, de niño viví aquí y luego volvimos otro tiempo a Brasil... y ahora ya llevo aquí años. Pero está ahí al lado... -O sea que lo de Ciencias del Mar le viene precisamente de cruzarlo... -Sí, sí, además yo de niño crucé para acá en barco, en el año 1967. Cruzamos en un barquito, uno de los míticos, y para un niño de seis años pues es impactante: los peces voladores en cubierta, los tiburones al lado porque se tiraba la basura por popa... algo impactante. -Y ahora... -¡Ahora voy en avión (risas)! -(Risas) Le iba a preguntar por las investigaciones que desarrolla ahora... -Tengo un parte taxonómica y luego trabajo sobre todo en ecología descriptiva, con invertebrados marinos que viven en el sustrato. -También tendrán mucho trabajo relacionado con el medio ambiente... -Sí, estuvimos muy implicados con el tema del hundimiento del Prestige. Aquí hay profesores que trabajan en cuestiones de contaminación y también de cambio climático, que es la fiebre de moda. -¿Del Prestige que quedó? -Dondé tocó el vertido es un desastre, pero si ves el mapa de Galicia, son cagaditas de mosca. -¿Y la ría la tenemos tan sucia como dicen? -Dentro de lo que es la porquería general, de lo malo, no es lo peor. Tenemos suerte porque en esta zona no hay vertidos de metales pesados. -Lo que es una pena es que la facultad esté en el monte y no abajo, con las sardinas. -Claro, lo bueno sería tener una facultad propia al lado del mar. Ahora tenemos el centro de Toralla que está muy bien: yo he dado muchas vueltas por el mundo adelante y es de lo mejor que hay en comparación. Tenemos que aprovecharlo.