Reportaje | Primavera campestre La parroquia viguesa celebrará hasta mañana las fiestas de San José, mientras que en el concello de O Morrazo rinden homenaje a la chuleta en todas sus formas
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?on la próxima entrada de la primavera se reactiva notablemente el calendario de fiestas patronales y festejos gastronómicos por cualquier rincón de Galicia. La parroquia de Candeán festeja desde ayer el día de San José. El recinto de fiestas está cubierto en Candeán por una enorme carpa para evitarse sorpresas meteorológicas. La Banda Escola de Música de la UVCD de Cadeán estará tocando, desde las 11.30 horas, en el atrio parroquial. Tras la solemne misa de las doce y media habrá una procesión. Durante la mañana habrá degustación de roscón. Las fiestas concluirán mañana. Por la mañana habrá diversas celebraciones religiosas y, a partir de las ocho de la tarde, se celebrará una verbena, en el atrio parroquial, amenizada por el grupo Ceibe. La otra cita de la jornada nos lleva a Moaña, a la explanada de la playa de A Xunqueira, y se trata de un festejo profano y gastronómico. Desde las once de la mañana, allí se celebrará la XV Festa da Costeleta. Los visitantes podrán degustar la ración de costilleta con cachelos y pan por 6.50 euros; empanada de carne por tres euros la ración; y chorizo o pincho moruno por 2,5 euros. En cuanto a la bebida, los precios de este encuentro gratronómico hablan de 5,50 euros la botella grande de godello y 2,5 la mediana, y 3,5 la botella de tinto casero. A las doce y media, Rafael Louzán leerá el pregón, al que seguirá un homenaje al último labrador que emplea bueyes en el municipio, José del Río. La ostra de Arcade Pasados los rigores invernales, la siguiente cita gastronómica que tentará las cinturas de los feligreses será la ostra de la localidad de Arcade. Este distinguido bivalvo, en franco retroceso debido al estado en que se encuentran las aguas de nuestra ría, será homenajeado en la primera semana de abril. Ya en plena Semana Santa, en As Neves se acuerdan del requesón y de la miel, elementos hechos el uno para el otro. Días después llegará la lamprea de Arbo, un clásico en el calendario de las papatorias gallegas. Ya a mediados de abril, Santa María de Oia rescata al pulpo de su brava costa para competir con O Carballiño. A partir de ahí, el estallido de fiestas gastronómicas es similar al que provoca una bomba de racimo, pero sólo con peligro para el colesterol.