La Mirilla
23 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Van a cumplirse once años desde que falleció Laxeiro, pero la fecha de su cumpleaños (coincidente por esas cosas del calendario con aquella falcatruada tejerina), sigue siendo sagrada para sus amigos. Sin falta, cada 23 de febrero, cumplen con un rito que iniciara en vida el propio pintor, reunirse en torno a una laconada en el restaurante Puesto Piloto. Y, como complemento, instauraron un premio con el nombre del de Lalín, galardón que este año ha sido para Isaac Díaz Pardo. El escritor, que asistió ayer a la comida, dijo sentirse particularmente feliz, ya que fue amigo del pintor. Recordó algunas anécdotas, como aquella de su primer viaje a Buenos Aires. Díaz Pardo fue a un restaurante en el que (lo que son las casualidades) también estaba cenando Laxeiro. Recordó asimismo las terturlias organizadas por Paz Andrade en los años 40 en la Alameda, que fue donde se conocieron. Algunos profetas (malos, claro) vaticinaron en su día que la iniciativa de los amigos de Laxeiro iría languideciendo poco a poco hasta desaparecer. Pero, muy al contrario, ayer volvió a demostrarse que está más viva que nunca. Sin duda, a esa viveza ha contribuido el hecho de que la Fundación Laxeiro, no sólo decidiera sumarse al encuentro, sino que hace coincidir en esta fecha la reaunión anual de su patronato. El caso es que fueron cerca de 60 personas las que ayer dieron buena cuenta del inamovible menú a base de grelos, lacón y orejas. Entre otros, además de Corina Porro, en su calidad de presidenta de la Fundación, estaban Antonio Montero, Iván Arca, ramón Castromil, Barreiro, Victoria Lodeiro, Antón Pulido... y, por supuesto, su hija Marí Cruz Otero y sus nietos Carlos y Heriberto. Todos quedaron citados para dentro de 365 días, que será una fecha más que especial, ya que el 23-F del 2008 se cumplen cien años del nacimiento de Laxeiro. Precisamente con esa fecha en la retina ya hace tiempo que han empezado a trabajar en la Fundación, cuyo acto central será la publicación del catálogo universal del pintor. Javier Buján, el gerente, se felicitaba ayer del notable incremento que ha experimentado el capítulo de la financiación, en números redondos un 40% más que en el ejercicio anterior. El vino está de moda. Y no precisamente porque lo haya puesto Elena Salgado a propósito de la interrupta ley. Los interesados en conocer la liturgia de las catas, tienen la oportunidad de asistir a un curso que se impartirá durante las tardes de los cuatro martes del mes de marzo. Xoán Cannas y Antonio Portela serán los maestros. Todo un lujo si se tiene en cuenta que el primero se ha hecho acreedor de la Nariz de Oro, un premio cuyo enunciado ya lo dice todo. La inscripción puede realizarse en cualquier oficina de Caixavigo. Los futuros alumnos tendrán oportunidad de acceder a los misterios que entrañan cuestiones como la geografía de la viticultura y las distintas variedades de uva, los análisis sensoriales o la elaboración de vinos. De ruta por la ensenada de San Simón La ha preparado Verdegaia para aquellos que quieran disfrutar de un domingo diferente. De acuerdo con el programa, la salida se realizará a las diez desde la estación de Arcade (o a las nueve desde la de Vigo). A los excursionistas les espera luego el río Verdugo, Pontesampaio, isla de Castelo, islas Salvedosas, molino de Marea de Paredes, punta dos Carallotes y Laracha. En definitiva, todo el día de ruta. Ni que decir tiene que hay que llevar ropa y, sobre todo calzado, adecuados para disfrutar de este espacio de la Red Natura.