Dos que pintan juntos

La Voz

VIGO

La Mirilla Los artistas vigueses Javier Iglesias y José Luis Sans, que comparten un estudio en la ciudad, exponen juntos por segunda vez en la muestra Xuntanza II en O Porriño

25 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Javier Iglesias y José Luis Sans son dos artistas vigueses que no sólo comparten pasión por la pintura. Como son amigos, y bien avenidos, también comparten estudio, aunque cada uno tiene un estilo definido y según aseguran, no se copian. De hecho, sus obras no se parecen en absoluto. Mientras que el primero practica un realismo cercano al hiperrealismo plasmando con fidelidad lo que el ojo ve, Sans es un autor figurativo al que le gusta fabular con las imágenes que recrea. El año pasado se les ocurrió organizar una exposición conjunta que realizaron en la Casa del Libro y que titularon Xuntanza . La experiencia resultó tan bien que han decidido repetir y en un alarde de originalidad, bautizar la muestra como Xuntanza II . Pero esta vez se han ido con sus bártulos y sus lienzos al Centro Cultural Municipal de O Porriño, donde se puede ver su obra hasta el 11 de febrero (en horario de 09.00 a 21.00 horas de lunes a viernes). El currículum de José Luis Sans se inicia a finales de los 80, mientras que el de su compañero, mucho más extenso, se remonta a principios de la prodigiosa década viguesa. Hace dos años, protagonizó una exposición individual en la Casa de Galicia en Madrid. Los vecinos de Vitueira ya están manos a la obra con los preparativos de San Blas. Y es que la organización de esta celebración, de gran tradición en O Porriño, ha recaído este año en esta parroquia. Liderados por la presidenta de la comisión de fiestas Lourdes Muñoz, cerca de 30 vecinos se afanan por las tardes en dar vida a las flores de papel que poco a poco van confeccionando. Y es que la tareas no es sencilla, aunque como asegura Lourdes Muñoz, el relevo está asegurado en la tarea de adornar los ramos y espadas «hay jóvenes interesados que han aprendido de sus padres y lo hacen igual o mejor», asegura. Todo este trabajo obtiene su compensación en la fiesta de San Blas, en honor de quien se hacen todos estos preparativos. La procesión se hace mostrando cuatro ramos de laureles adornados, dos espadas de madera y un andor, una estructura de tres lados cubierta de flores, muñecas y roscas. Estos dulces se reparten después a todos los fieles que se congreguen el próximo día 3 de febrero. En esa fiesta, se entrega también uno de los ramos a los siguiente encargados en prepararlo todo para el San Blas del siguiente año. Sobroso recuerda a los afiladores Además de la propia historia que encierra en sí mismo el Castelo do Sobroso, en la actualidad alberga otro pedazo de la historia de Galicia, la de los famosos «afiadores» de Ourense. En la muestra, promovida por el Centro de Recuperación de Cultura Popular de Ponteareas, se pueden contemplar verdaderas reliquias el oficio, como son ocho «rodas de afiar» y una bicicleta acondicionada para el mismo fin. Una recopilación de verdaderas joyas, que, a pesar del tiempo y los kilómetros recorridos -algunas viajaron por media España-, muestran un saludable aspecto gracias al cariño con el que con el que las mimó durante años el ourensano Florencio de Arboiro, poseedor de una valiosa colección a la que pertenecen las piezas expuestas. El afán del Centro de Recuperación de Cultura Popular por acercar a todos los que lo deseen algunos de los símbolos de la universalidad de nuestra cultura bien merece nuestro agradecimiento, y que mejor forma de hacerlo que disfrutando en el Castelo con esas piezas de verdadera ingeniería para aquellos tiempos. Salvo los lunes, en los que permanece cerrada la exposición, cualquier día puede ser bueno para romper con la rutina y darse un paseo por el pasado.