«¡Lástima de bois!»

VIGO

Reportaje | Diseño Los numerosos participantes en la selección de diseños para la Cow Parade imaginaron a sus vacas de las formas más imposibles, desde la «vaca-xurela», a la «vaca á feira»

20 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

En la fotografía superior se puede ver uno de los diseños presentados al proceso de selección para participar en la Cow Parade. La imaginación viguesa ha puesto a los tres modelos de vaca propuestos por la organización en las situaciones más imposibles. La Xurela , propuesta por Bruno Rodríguez, inventa la «vaca-xurela», un animal con ojos de pez, escamas, aletas y boca de maragota, vamos, la utopía gallega. Otra posibilidad, tratada por varios participantes, ha sido la V aca mundi , un animal que conlleva en su blanca piel, los diferentes continentes del planeta. Leticia Rodríguez bautizó a la criatura, pero Eva Fernández también insistió en el tema, aunque con el título Cowlidade . El tema de la localización espacial se repite en la Vaca callejero , un cúmulo de calles viguesas estampadas en los lomos del animal nacional gallego. Nicolás Saborido también realizó una curiosa propuesta que quiso denominar China cow . Situó a su vaca en una pose indecente para un animal tal. La tumbó y le dio la virtud del equilibrio, al hacerla girar varios platos chinos con sus patas, cual miembro del Circo del Sol. Á feira La relación entre el mar y la vaca vuelve a surgir en la composición Vaca á feira , que firmó Susana Diz. El tema tiene gracia porque a la vaca le nacieron ventosas en sus lomos y un palillo se clava en su espalda. Para quitarle toda la dignidad a este ejemplar vacuno, la creadora del diseño, tumba al animal en un plato de madera: la ración vacuna está servida. Á feira, claro. En la fotografía superior se puede apreciar La rubia gallega , de Miguel Piñeiro. Así deberían ir vestidas todas las vacas gallegas. Hermosas y con el atuendo adecuado para recorrer nuestro mundo, que no deja de ser el mundo. El proceso ha finalizado y las vacas están elegidas. Ahora, la Cow Parade está en pleno proceso de búsqueda de patrocinios. Es decir, una empresa decide patrocinar y pone 6.500 euros encima de la mesa. Su marca se relaciona con el proyecto y obtiene un notable beneficio publicitario. Y es que la Cow Parade no es cualquier cosa. Dicen de ella que es la exposición urbana más importante de lo que queda de planeta. Tras Barcelona, en el 2005, Vigo es la segunda ciudad española que consigue albergar este evento cultural conocido mundialmente por ser el mayor acto público artístico. Desde abril hasta finales de julio del 2007, las vacas estarán a la vista de todos en las calles de Vigo. «Lástima de bois», dijo Castelao.