¿Es tanto pedir?

VIGO

IN VICUS | O |

05 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

¡Cómo me gustaría despertarme el día de Reyes encontrándome un paquete enorme envuelto en un precioso papel de regalo con un gran lazo dorado al lado de los zapatos que dejaré a la entrada de mi casa! Sé que a Sus Majestades de Oriente les costará mucho hacérmelo llegar porque no es un presente para mí sino para toda nuestra ciudad y, por lo tanto, muy difícil de conseguir, pero no por ello voy a dejar de desearlo. Como es el único día en el que soñar despierto no se interpreta mal me he permitido pedir en mi misiva que ese paquete llegue cargado, además de con salud, amor y trabajo para todos, de sensatez, de sabiduría y conocimiento, de respeto para todos los vigueses y sobre todo, de realidades útiles para nuestra ciudad. Que en él se incluya un hueco para que los representantes de las instituciones primen su amor por la ciudad y el bien común sobre sus intereses personales y partidarios y rabajen todos a una para diseñar planes razonables para el desarrollo sostenible de la ciudad y no chapuzas costosas como el PGOM, acompañándolos de partidas presupuestarias suficientes para su realización y con una bandera azul que corrobore que nuestra ría además de hermosa está limpia. Que a su lado se adjunte una distribución del suelo que no permita edificar en demasiada altura en calles estrechas y oscuras, que determine espacio para parques y jardines, centros para la tercera edad, un hospital en condiciones con habitaciones amplias y saneadas, a ser posible con una Maternidad acogedora, una depuradora sin malos olores y suelo industrial suficiente para que el Empresariado pueda seguir creando empleo y riqueza. ¿Es tanto pedir?